El anuncio fue hecho en el curso de una ceremonia oficial a la que asistieron los ministros italianos de Cultura, Defensa, Educación, además del comandante general de los Carabineros y la directora general de Unesco, Irina Bokova.
Las autoridades italianas apoyaban la creación de los "cascos azules de la cultura" desde la conmoción que causó la destrucción de Palmira en Siria el año pasado por parte del Estado Islámico (EI). Ayer firmaron finalmente el convenio con la Unesco y anunciaron que el equipo ya está listo para empezar a funcionar.
"En base al acuerdo, la Unesco podrá pedir al Gobierno italiano que ponga a disposición expertos para la conservación del patrimonio cultural que se vea amenazado por crisis", señaló la Unesco.
El plan recordó a los "Monuments Men" desplegados por Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial para salvar arte europeo de manos de los nazis, retratados en la película del mismo nombre de 2014 dirigida y protagonizada por George Clooney.
La fuerza especial, que por ahora cuenta con 30 agentes especializados de los carabineros y 30 expertos, entre arqueólogos, restauradores y especialistas en arte, será desplegada en los lugares donde el patrimonio cultural corre riesgo, por conflictos, terremotos o catástrofes naturales, explicaron fuentes del ministerio de Cultura italiano.
El acuerdo entre Italia y la Unesco fue alcanzado en el marco de la coalición mundial "Unidos por el patrimonio", aprobada en junio pasado.
El pasado 17 de octubre, 53 países votaron en París, sede de la Unesco, a favor de la iniciativa italiana.
La creación de esos inéditos '"cascos azules", que intervienen con conocimiento y sin armas, responde a la reciente escalada de destrucción y saqueo sistemático de sitios culturales así como a los ataques contra símbolos de la cultura, monumentos arqueológicos y templos de minorías religiosas.
"Tenemos la capacidad de intervenir en el corazón de cualquier civilización. Proteger la cultura y los monumentos es un arma importante para derrotar las amenazas terroristas", aseguró la ministra de Defensa, Roberta Pinotti.
"Son operativos y listos para trabajar cuando la Unesco decida", aseguró por su parte el ministro italiano de Cultura, Dario Franceschini.
Bovoka reiteró en Roma que la destrucción de tales monumentos es considerado como un crimen de guerra.
| Agencias AFP y DPA |


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