En una entrevista con el presidente del Kurdistán, Masud Barzani, y el dirigente de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), Borham Saleh, con quienes se reunió por sorpresa en Erbil, Kerry expresó su confianza en el papel activo de esta región autónoma para buscar una solución a la crisis y formar parte de un nuevo Gobierno iraquí.
Después de instar el lunes en Bagdad a la formación de un nuevo Ejecutivo de unidad que represente a todos los iraquíes para frenar el avance de los extremistas del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), el jefe de la diplomacia estadounidense invitó ayer a las autoridades kurdas a "participar activamente en el futuro iraquí.
Desde el agravamiento de la crisis por la ofensiva yihadista sunita, la Casa Blanca ha insistido en que la solución vendrá de la mano de un Gobierno de unidad que deje de lado el sectarismo por el cual responsabilizan al primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, chiita.
Kerry rechazó opinar sobre si el premier debe permanecer en el poder. "Si el pueblo iraquí decide que va a haber un nuevo líder o no, eso depende de ellos, pero necesitamos un nuevo Gobierno unido que con el líder que sea elija avanzar en el proceso", explicó.
Por su parte, Barzani dijo que el EIIL, que asalta desde hace dos semanas norte, oeste y este de Irak, "creó una nueva realidad y un nuevo Irak". "A la luz de estos cambios y esta nueva realidad es necesario elegir un nuevo liderazgo para el país", afirmó.
Hasta el momento, el Kurdistán ha sido la única fuerza militar que logró mantener bajo control su territorio y replegar a los insurgentes sunitas. Sin embargo, las tropas kurdas ("peshmergas") aprovecharon la desbandada de los militares iraquíes en los territorios fronterizos para tomar el control de algunas zonas disputadas con Bagdad, como la estratégica provincia petrolera de Kirkuk.
Ayer, al menos 69 personas murieron en bombardeos aéreos contra las zonas de Al Ratba y Al Qaem, en la provincia de Al Anbar (oeste). Las versiones sobre el ataque son dispares. Fuentes oficiales afirmaron que los blancos fueron posiciones extremistas mientras que otras versiones reportaron víctimas civiles.
La ONU estimó que la cifra de muertos asciende a 1.000 para los últimos 17 días.
En tanto, fuerzas progubernamentales combatían anoche contra el EIIL por el control de la principal refinería de Irak, en Beiji.
| Agencias EFE, DPA, ANSA y AFP |


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