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Con Maduro reelegido, los empresarios temen una campaña de persecución
Son uno de los sectores señalados por el presidente venezolano como aliados de Washington en el supuesto complot en su contra. Los analistas prevén una radicalización del Gobierno.
OFICIAL. La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, entregó ayer al presidente Nicolás Maduro el certificado que formaliza su triunfo en los comicios del domingo.
"Las empresas ven lo que sucedió en Banesco como un punto de quiebre. La inquietud es saber si esto es un patrón a seguir", dijo una fuente del gremio empresarial que pidió el anonimato.
Los arrestos hacen pensar a muchos que Maduro podría radicalizarse buscando culpables de la subida de precios por la galopante inflación anual de cinco dígitos según cálculos del parlamento opositor, que fuerza a los hombres de negocios a importar bienes a la tasa del mercado negro por las pocas ventas oficiales de dólares, según fuentes que estuvieron presentes en reuniones con empresarios.
"Me comprometo a dar un revolcón económico a las mafias criminales y defender a nuestro pueblo por encima de cualquier cosa", dijo Maduro ayer al recibir la constancia formal de su victoria, en un discurso donde prometió enfocarse de inmediato en buscar la estabilidad económica.
Asustados por los arrestos, muchos intermediarios que venían supliendo de materia prima importada a la tasa no oficial a grandes empresas paralizaron sus operaciones, según el consultor económico local Asdrúbal Oliveros.
Eso podría acarrear más escasez en un país donde desde hace años faltan productos de todo tipo, desde alimentos y medicamentos hasta repuestos para autos o tintura para el pelo.
Las empresas producen a mínimos por falta de materiales o bajas ventas ante el deprimido consumo. Los precios suben a diario y miles de industrias ya tuvieron que cerrar sus puertas.
La última que abandonó Venezuela fue la estadounidense Kellogg y lo hizo a escasos días de la votación. Un desafiante Maduro tomó la planta y amenazó con detener a sus dueños, acusándolos de promover "la guerra de las multinacionales y el imperialismo" en su contra.
A pesar de todo, algunos ejecutivos de firmas globales que aún operan en Venezuela esperan que el presidente se vuelva más pragmático ante la crisis y genere un reacomodo que los ayude subsistir.
Después de que miembros del gabinete de Maduro mandaran hace semanas un mensaje de calma a operadores locales, prometiendo "un giro" económico, según las fuentes, algunos de ellos creen que el Gobierno podría facilitarle el acceso a divisas al sector privado para producir a precios competitivos sin regulaciones.
"Pueden ser unos meses terribles pero hay una sensación de desenlace", dijo un empresario que pidió omitir su nombre.
Los analistas económicos son más escépticos y dudan que Maduro cambie el rumbo en el corto plazo, en medio de una caída de la producción del crudo -su mayor fuente de ingresos- y renovadas sanciones financieras de Estados Unidos. Ellos esperan más cierres de industrias o pequeñas empresas de servicios.
| Agencia Reuters |


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