Conventillo europeo: se pelean por la emisión de bonos

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Berlín y Bruselas - La canciller Angela Merkel y el presidente de la Comisión Europea, José Barroso, sostuvieron ayer sus discordancias respecto de los eurobonos. Bruselas presentó una idea para sacarlos adelante y calmar con ello los mercados financieros, pero Berlín no quiso escuchar la propuesta.

Ayer en el Parlamento alemán la líder democristiana enfatizó que las emisiones de deuda conjunta no son de ningún modo la solución a la crisis de deuda que atraviesa Europa. «Es completamente lamentable e inoportuno que la Comisión se concentre ahora mismo en la creación de ese tipo de bonos», dijo durante el debate de los presupuestos generales para 2012. Parece querer indicar que colectivizando las deudas se superarán las deficiencias estructurales del bloque de países. «Y eso no funcionará», afirmó reiterando una idea que repite desde comienzos de semana.

«No creo que sea apropiado en nuestra Unión Europea (...) decir desde el principio que no debería tener lugar un debate. Nadie debería bloquear el debate en torno a la emisión de eurobonos», consideró Barroso. «Nuestra intención no es ir contra nadie y menos contra el Estado miembro, que es la mayor economía de la zona euro», agregó.

La Comisión, que para hacer posibles los títulos de deuda conjunta pretende aumentar la disciplina económica y presupuestaria de la Unión Europea, cita en su borrador tres opciones para los eurobonos. En una «gran solución», todos los títulos de deuda nacional de los países del euro serían sustituidos por emisiones comunes. En una segunda, sólo una parte de la emisión de deuda nacional estaría vinculada al resto de socios del euro y en la tercera variante, se crearían eurobonos sólo para una parte de la deuda, pero con garantías compartidas proporcionalmente por los Estados.

Como Alemania, también Finlandia y Holanda se mostraron contrarias a la emisión de «bonos de estabilidad», en la nomenclatura económica de Bruselas. En su discurso, Merkel hizo hincapié en que el único camino para salir de la crisis de deuda es la reforma de los tratados europeos como medida para mejorar la coordinación financiera europea. Además, insistió en que el Banco Central Europeo (BCE) tiene que seguir teniendo como único objetivo la estabilidad de precios en la zona euro. El guardián del euro no puede funcionar como «apagafuegos», dijo apenas dos días después de que el Gobierno español pidiera al BCE un apoyo ilimitado a la deuda española. «Estoy firmemente convencida de que no hay que modificar nada en el mandato de la UE», aseveró. Barroso, por el contrario, manifestó su convencimiento de que el BCE seguirá recurriendo a los mercados para comprar deuda de los países en mayores dificultades, una medida criticada desde todos los sectores en Alemania.

Agencia DPA

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