22 de enero 2016 - 00:00

Costos (en dólares) en baja

Costos (en dólares) en baja
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Norte de Buenos Aires y Sur de Santa Fe sobre la base de los precios estimados a cosecha 2016 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

En momentos en los cuales todo aumenta, los costos del agro tienden a bajar. No en pesos, sino en dólares y fundamentalmente en quintales de grano. Ésa es la cuenta que vale para el productor. Luego de la unificación del tipo de cambio, unos cuantos costos se han mantenido tal cual como estaban antes, en dólares. Pero otros, nominados en pesos (tales como laboreos, pulverizaciones, cosecha y fletes agrícolas) han bajado (en dólares y en quintales). La baja en los fletes agrícolas es clave para los resultados del agro. La baja relativa revierte la inflación de costos en dólares ocurrida en los últimos años, en vista del rezago en el tipo de cambio. También tienden a bajar algunos costos de estructura, a partir de aumentos menores al reacomodamiento de la paridad cambiaria.

Las cifras expuestas en el cuadro adjunto constituyen una proyección de resultados, a costos de reposición. Los costos son los actuales, no los históricos del ciclo 2015/16. La cifra que resume todo es la de los costos totales en quintales. Los valores son más bajos a las proyecciones iniciales para el ciclo 2015/16 y es lógico que así sea, en vista de que por un lado con la baja de las retenciones y con una comercialización sin cupos de exportación han mejorado los precios del trigo y del maíz.

El precio a término para el maíz abril/16 está casi a la par de la paridad de exportación, en tanto que para la soja mayo/16 la baja registrada en los precios internacionales en los últimos meses neutralizó la mejora derivada de una reducción de 5 puntos en las retenciones. Para siembras por administración los costos totales para planteos trigueros (con rango de rindes de 32 a 38 qq/ha) pueden estimarse en 42 qq/ha. Si el trigo cotizara a precio lleno (léase en línea con la paridad de exportación) no habría quebrantos para el cereal. La soja de segunda muestra costos totales del orden de 22 qq/ha. No habrá mucha soja de segunda en vista de que tampoco se sembró demasiado trigo. Para el maíz, en planteos con rindes medios de 80 a 95 qq/ha, los costos totales pueden estimarse en 71 qq/ha. En vista de que el volumen de producción (por hectárea) es mayor en maíz que en soja, el impacto positivo de la baja relativa en los fletes agrícolas es mayor en el cereal que en la oleaginosa.

Para la soja de primera los costos (para planteos con rindes en un rango de 33 a 39 qq/ha) pueden estimarse en 35 qq/ha. Es muy posible que la mayor parte de los productores apunte a lograr más de 40 qq/ha en la zona núcleo. La última palabra la tendrá el clima.

Los costos totales de siembras en campos arrendados son muy similares a los de siembras en campo propio, en vista de que el costo de arrendamiento y los gastos de estructura son curiosamente, similares. Sólo en el caso de las siembras de maíz en campo arrendado los costos totales son menores a los de siembras por administración.

Dejá tu comentario