La baja de impuestos que pidió hacer el Banco Central hace ya más de dos meses a algunos distritos, para abaratar los préstamos hipotecarios, tuvo por ahora un impacto limitado en el sistema y si bien significó un alivio para los bancos, aún no pudo ser aprovechada por todos los tomadores de créditos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A pesar del esfuerzo fiscal, que sólo en la Ciudad de Buenos Aires significó una pérdida de ingresos de $160 millones al año, algunos bancos privados se resisten a reducir las tasas de interés de las líneas y los pocos que ya lo hicieron se niegan a hacerlo sobre las ya otorgadas.
Los reclamos empiezan a multiplicarse en las áreas de atención telefónica de las entidades y en las redes sociales. Sólo el Santander, el Ciudad y el HSBC confirmaron expresamente que implementarían una baja a partir de las decisiones de las provincias de bajar sus impuestos. Anunciaron recortes de hasta el 20% en el tamaño de las cuotas mensuales, pero que beneficiarán sólo a quienes, de ahora en más tomaran una línea hipotecaria. Inicialmente, los funcionarios del Gobierno de la Ciudad habían aclarado a los medios y a sus legisladores que el impacto se sentiría tantos en los costos de los nuevos créditos como en los ya otorgados. Pero sólo el Ciudad, hasta el momento, parece haber empezado a revisar de a poco el stock para reacomodar las tasas de los préstamos ya vigentes. En algunas asociaciones de consumidores ya reciben reclamos de tomadores de hipotecarios y prometen analizar cada uno de los casos. Y en el Banco Central suelen aclarar ante estas consultas de clientes que el organismo "sólo norma sobre políticas bancarias" (y no impositivas). "Tratamos de crear un ambiente para que los precios resulten de la competencia, no de regular precios", respondió ayer en Twitter el vicepresidente del BCRA, Lucas Llach.
La reducción de impuestos para abaratar los créditos hipotecarios fue una medida recomendada por el Banco Central a los gobiernos provinciales. En la Ciudad de Buenos Aires habían adelantado que esto "redundaría en una reducción de aproximadamente el 15% en la cuota de estos préstamos". Y habían precisado, además, que recaería sobre todos los tomadores de crédito: "Es importante resaltar que esta medida, en caso de ser aprobada por la Legislatura, beneficiará tanto a los nuevos créditos hipotecarios a otorgarse como también a aquellos ya otorgados en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires", explicaron. Para las líneas a tasa fija, en el mercado se había estimado que el recorte llegaría a ser del 6% del pago mensual.
Dejá tu comentario