La colocación arrancará en breve, no bien las autoridades regulatorias y bursátiles lo aprueben. Y la fecha de cierre está prevista para el 15 de diciembre.
No se trata de una fecha más en el calendario: ese día, el Gobierno nacional estará pagando el equivalente a u$s 2.300 millones por el vencimiento del cupón PBI, entre dólares, pesos y euros.
Intención
Por lo tanto, la intención es captar parte de esos fondos para que sean reinvertidos en un papel con jurisdicción local. El título que emitirá el Gobierno de Macri será «peso-linked». Significa que se suscribe en pesos, pero tomando como referencia el valor del dólar. Y el Gobierno pagará en 12 meses también en moneda local. En la emisión del bono aparece una cláusula que refleja el actual momento cambiario que vive la Argentina, en particular en relación con las restricciones para acceder a divisas. Sucede que el pago se hará en pesos, tomándose en cuenta no sólo el tipo de cambio que publica el Banco Nación para la venta, sino también el dólar que surge de la negociación publicada por el EMTA (Emerging Markets Trading Association), es decir el precio que surge del mercado internacional.
A cargo de la estructuración y la colocación del nuevo bono se encuentra Puente. Además del dinero relacionado con el pago del cupón PBI, otros inversores atractivos para captar son las aseguradoras, que deben repatriar casi 2.000 millones de dólares en las próximas semanas. Los dólares que ingresen pasarán por el mercado de cambios y se transformarán en pesos. Luego las compañías deberán buscar distintos instrumentos, preferentemente en dólares, para proteger las pólizas de sus usuarios (por ejemplo, quienes suscribieron un seguro de vida en moneda extranjera).
Es posible que surjan otros distritos y empresas interesados en colocar un bono de estas características, ya que el objetivo es captar a quienes tienen pesos y no pueden comprar divisas a causa de los controles de la AFIP y las regulaciones. Una manera de hacerlo es a través de la adquisición de un bono en dó
En espera
Por ahora, la salida de un nuevo tramo del Bono Tango por u$s 500 millones a 10 años de plazo, que era la idea original, deberá esperar. Sucede que el mercado externo no está demasiado receptivo para este tipo de colocaciones, aun cuando se trata de un título que no defaulteó ni siquiera en la crisis de 2001-2002. Sería además muy oneroso, ya que la tasa se ubicaría en niveles cercanos al 12% en dólares.
Además del propio bono a 10 años que quiere colocar la Ciudad, hay por lo menos media docena de distritos que tienen planes concretos para salir a emitir deuda el año próximo, si las condiciones acompañan y especialmente si baja el riesgo-país.
Casos principales
Éstos son algunos de los principales casos:


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