22 de noviembre 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

En algún momento, quizás alguien ya lo esté realizando, deberá escribirse la historia, sin tapujos, de la compañía Goldman Sachs: con la cultura, y entrenamiento, que han formado escuela. Lamentablemente, no de las mejores, porque desde que arrancó la crisis actual los hombres formados en tal compañía han estado mencionados en el centro -o en la periferia- de sonados asuntos escabrosos, dentro de las finanzas.

En columna anterior hicimos referencia a la caída de MF Global y a su conductor -Jon S. Corzine-, que tenía el sello puesto de provenir de Goldman Sachs. Recordemos, de paso, que cuando todo estalló en Grecia, su Gobierno -como para escudarse- dijo que eso se debía al asesoramiento de Goldman Sachs, que los había llevado a la ruina.

Ahora, en otro artículo, se menciona a un «gobierno Sachs europeo». Y hay sobradas razones, porque tanto el titular del Banco Central de Europa, Mario Draghi, como los que llegaron al poder en Grecia e Italia.

Lucas Papademos y Mario Monti tuvieron actuación en las filas de ¿quién?... de Goldman Sachs. El principal diario francés apunta a que es fruto de la «red de influencias que Goldman Sachs ha tejido, durante años, en Europa».

Draghi, cuestionado como ser el encubridor de los números griegos y vendedor de «swap» con tal finalidad, quiso defenderse mencionando que se había retirado un año antes de la gestión donde la vendieron los «swaps» al Banco Nacional de Grecia. Que, vaya casualidad, era conducido por Petros Christo-doulos (que, además, ahora es el actual gestor de la deuda griega). Pero lo más simpático es que... es un ex traider de Goldman Sachs.

Es increíble la maraña de redes que han derramado sobre Europa, en realidad están en todas partes, y nos lució como muy directo e ingenioso, lo que algún medio calificó como: «son los pirómanos actuando de bomberos»... Excelente síntesis (que aquí mismo hemos visto, muchas veces, en política y economía), hacedores de incendios que después de un tiempo, se presentan como los extinguidores de estos.

Una terrible postal acerca de cómo están las cuestiones europeas, donde los que hablan de soluciones -en puestos clave- son discípulos de una verdadera academia de bribones de las finanzas. Fascinante.

Dejá tu comentario