5 de julio 2017 - 00:00

Cupones bursátiles

La contracara del robot - Jeffrey Immelt, director ejecutivo de General Electric cree que el miedo por la aceptación de los robots que reemplazarán a los empleados no es lógico. "A todos nos han hablado sobre los peligros de la tecnología. Entonces si regresamos a esta sala dentro de 15 años, ¿todos serán robots?", comentó Immelt en un evento reciente del Economic Club de Nueva York. "Creo que es una tontería", manifestó.

Según el ejecutivo, la tecnología no reemplazará a las personas para conseguir el mismo trabajo en el mismo lapso. Todo lo contrario, la tecnología ayudará a estimular la productividad y a subir los salarios. El trabajo que tardaría días se podría realizar en horas o minutos.

Durante su alocución, utilizó el ejemplo de un ingeniero de servicios que trabaja en una turbina de gas en Texas. Utilizando tecnologías como la realidad virtual, ese trabajador puede obtener una gran cantidad de datos y análisis "in situ", además podría llegar a ganar 100.000 dólares anuales en lugar de 60.000 dólares porque haría todo bien al primer intento.

"Queremos contar con mano de obra digitalizada que resulte más valiosa, no reemplazar a un millón de personas por robots", comentó Immelt. "Estamos defendiendo una tendencia que hará que los Estados Unidos vuelvan a ser productivos, lo cual potenciaría el aumento de los salarios".

El criterio de Immelt sobre cómo la tecnología mejora la economía coincide con otras opiniones similares, incluyendo la escrita en un documento reciente del Banco de la Reserva Federal de Richmond en el que se debate sobre "cómo los camiones autónomos podrían generar más puestos de trabajo", así como la expresada en otro documento del FMI en el que se detalla cómo los cajeros automáticos crearon más empleados bancarios.

Expuso dos cuestiones que deben solucionarse para salvar la grieta entre los trabajadores y la disponibilidad de empleos.

"Una de las cuestiones es que tenemos que seguir mejorando las habilidades de la fuerza de trabajo", comentó, a la vez que señaló cómo grandes empresas como GE pueden permitirse invertir en programas de formación y capacitación.

"Sin embargo, el entrenamiento básico que recibe una persona para ocupar un trabajo manufacturero, un puesto comercial o un empleo en servicios, ya tenga sólo el bachillerato o una formación profesional, no es el que debe ser", dijo.

"La segunda cuestión es implementar la inversión en infraestructura. La capacitación y la infraestructura son esenciales para aumentar la productividad", aseveró.

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