2 de diciembre 2011 - 00:00

De a poco el escenario se va aclarando

De a poco el escenario se va aclarando
Desde 2007 que la Fed tiene abierta una línea de crédito al BCE. El anuncio del miércoles en realidad sólo redujo el costo de este fondeo e incorporó bancos centrales a la red de préstamos. Como estas operaciones (swaps) conllevan riesgo cambiario -¿qué pasa si la Fed toma euros y mañana esta moneda se volatiliza?- parecen mantener una relación inversa con la tasa de inflación, lo que explicaría la merma en su uso desde 2008. Su mayor ventaja tal vez sea que al recrear un estrato adicional de préstamos internacionales pueda incrementar la liquidez donde haga más falta sin generar presiones inflacionarias locales, lo que reduciría las fuerzas deflacionarias globales. En este sentido es casi una medida de carácter fiscal transnacional (el problema es que los bancos prestamistas tienen que tener cuidado que los swaps no afecten la expansión de su propia economía).

Es en parte por esto que el miércoles minimizamos la noticia, aunque resaltamos y aplaudimos el que finalmente se hiciera algo para tratar de frenar la crisis de todas las reuniones y charlas, y dijimos que parecía ser la primera de unas serie de nuevas medidas y anuncios que alcanzarían su cenit el próximo día 9. El discurso que dio ayer Mario Draghi ante el Parlamento Europeo se integra en la nueva estrategia de los líderes del Viejo Continente, y resultó notable por varias razones. En primer lugar por reconocer que falta colateral de buena calidad en el mercado (esto y la estrategia del BCE de conceder préstamos contra títulos de baja calidad es lo que explica la gran demanda que estamos viendo por los títulos españoles e italianos al 6-7% -que sirven como repo- y los problemas que están enfrentando los bonos alemanes al 2-3%) y en segundo porque prácticamente afirmó que si se logra una unión fiscal él estaría dispuesto a comenzar a darle a la maquinita (en realidad la noticia fue que lo dijo, no lo que dijo). Mientras la macro local (EE.UU.) dio señales mejores que lo esperado, esto no ocurrió en China, cuya producción manufacturera sigue en un limbo (las estadísticas chinas siempre son relativas). De todas formas, el 0,21% que cedió el Dow a 12.020,03 puntos pareció vincularse a un ajuste tras la fiesta del miércoles más que a cualquier otra cosa. Sigamos esperando más noticias, pero con cuidado.

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