1 de julio 2013 - 00:00

Deuda: revés (ligero) en Europa; próximos pasos

Thomas Griesa
Thomas Griesa
El 4 de junio, la firma Latham & Watkins le comunicó al tribunal en Nueva York que los llamados Bonistas Europeos habían iniciado acciones legales en Bruselas. Informaron tener bonos de los canjes 05 y 10, en euros, sujetos a ley inglesa y pagaderos fuera de Estados Unidos. Indicaban que se agravian de la medida cautelar de Griesa sobre dichas entidades que afectaba los pagos a sus clientes en Europa. También informaron que la acción legal tenía por objeto que se les instruya a Bank of New York Mellon SA, Euroclear SA y Euroclear Bank SA (todas entidades belgas) a cumplir con la ley belga y los contratos vigentes. Finalmente, le piden al tribunal de Nueva York que demore su sentencia ya que ésta puede ser contradictoria con una sentencia emitida en Bélgica, lugar de cumplimiento de las obligaciones de las partes afectadas.

Esta estrategia sólo se justificaría, a mi juicio, si los que la iniciaron tenían un muy alto grado de convencimiento de que serían exitosos en Bruselas o que su efecto, en caso de ser negativo, fuera neutro. El tribunal belga habría rechazado la solicitud de los Bonistas Europeos el 28 de junio. Posiblemente porque se estarían agraviando de una sentencia que no está firme aún. Podrían haber tenido una estrategia distinta y haber esperado a la sentencia de Cámara o haber atacado la prohibición de alterar los mecanismos de pago de diciembre de 2011, la cual tiene efectos actualmente y afectaría sus derechos si voluntariamente quisieran cambiar los mecanismos de pago vigentes de común acuerdo con la República.

Sin embargo, la medida de Griesa a la que habrían hecho referencia no está firme aun y no tiene efectos sobre las partes ya que hay un stay pending appeal (suspensión de los efectos hasta que la apelación sea resuelta). Tampoco era claro que la Cámara vaya a incluir a Euroclear en la medida aunque Bank of New York posiblemente sí quede incluido (según los comentarios de Parker y Raggi en la audiencia pasada). Quizá Bank of New York pueda ser reemplazado por una entidad europea sobre la cual el tribunal de Nueva York no tenga jurisdicción (según versiones periodísticas recientes una entidad italiana estaría ofreciendo sus servicios para reemplazarlo). Pero fue llamativo que en la audiencia del 27 de febrero no hubo ninguna referencia a Euroclear por parte del tribunal y las partes.

Basándome en la información que fue presentada por los Bonistas Europeos en el tribunal de Nueva York, creo que hubiera sido técnicamente más prudente haber esperado al resultado de la sentencia de Cámara y luego recurrir a los tribunales belgas en caso de que Euroclear hubiera quedado afectada por la medida. Este fallo posiblemente no inhiba a las partes afectadas de recurrir a tribunales fuera de Estados Unidos, ya sea en Bélgica, Inglaterra u otras jurisdicciones donde consideren que sus derechos se vean vulnerados luego de la sentencia de Cámara.

Es muy posible que la comunicación de esta acción a la Cámara haya logrado su primer objetivo: demorar la sentencia un par de semanas (al tribunal de Nueva York sin duda le hubiera gustado jugar luego de ver las cartas de los jueces europeos, sobre todo sabiendo que la sentencia sería inminente, como lo fue). Pero los efectos de corto plazo muchas veces son contraproducentes si no están enmarcados en una estrategia integral de largo plazo. Es de esperar que hoy, o en los próximos días, los demandantes presenten escritos ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York informando del rechazo de la acción iniciada en Bélgica. Posiblemente no va a ser recibido con buenos ojos por el tribunal neoyorquino al cual le han hecho realizar un dispendio jurisdiccional innecesario que los demandantes calificarán de fuegos artificiales dilatorios (lo cual ya han dicho en su carta del 5 de junio en rechazo del pedido de los Bonistas Europeos a este tribunal). Más aún, si en el tribunal hubiera discusiones sobre la inclusión o no de Euroclear (lo cual hubiera generado la demora en el fallo). Claramente, en tal caso, el rechazo al pedido de los Bonistas Europeos no ayuda a inclinar la balanza por excluirlo. En cualquier hipótesis, el resultado buscado por los Bonistas Europeos fue contraproducente.

En el diseño e implementación de acciones legales en casos tan complejos como éste deben primar la paciencia, la prudencia y, sobre todo, la puntería. Cuando se dispara el tiro, hay que estar seguro de que se acertará al blanco, aunque lleve su tiempo, salvo que un resultado adverso no sea contraproducente o sea inevitable. Ya se ha dicho que muy posiblemente se inicie este tipo de acciones en diversas jurisdicciones, pero creo que la acción iniciada en Bruselas fue precipitada y el efecto puede ser un búmeran en el corto plazo.

Hace 17 años, luego de dar el bar exam de Nueva York, tuve la suerte de hacer un clerkship para el juez Scirica en el Tercer Circuito. Los jueces federales suelen trabajar con tres asistentes letrados (law clerks) que se renuevan anualmente. La selección se hace en septiembre del año anterior e ingresan luego de dar el bar exam en julio del año siguiente. Los asistentes letrados que están trabajando con los jueces Parker, Raggi y Pooler, muy posiblemente dejen sus puestos a fin de mes cuando sean reemplazados por nuevos clerks. Sería un verdadero dolor de cabeza para los jueces no dictar su sentencia con sus actuales asistentes, que han visto el caso desde su llegada a la Cámara en julio del año pasado. La demora solicitada por los Bonistas Europeos claramente no le hace la vida más fácil al tribunal. O dicta una sentencia en forma inminente o espera a que los nuevos clerks se familiaricen con el caso después del verano en el país del norte. Julio y agosto son dos meses malos para pedir el dictado de medidas complejas.

Igualmente, pienso que es muy posible que, ahora que se ha despejado la incógnita europea, la Cámara dicte su sentencia en los próximos días antes del recambio de law clerks. Muy posiblemente antes de fin de mes. Pero ello tan sólo será el cierre de un capítulo más de esta novela que está llegando a su clímax, pero donde todavía tendremos varias sorpresas antes de conocer el final.

(*) Socio, Cabanellas Etchebarne Kelly

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