31 de julio 2017 - 00:00

Develan (a medias) amor secreto de Antonio Berni

La muestra en Jacques Martínez ya es éxito de público e incursiona, como tantas cosas hoy, en la tendencia de borrar el límite entre lo público y lo privado.

Graciela Amor. Un romance que el artista ocultó durante 36 años y que revela los celos, el enojo, y la impotencia de un Berni enamorado como un adolescente.
Graciela Amor. Un romance que el artista ocultó durante 36 años y que revela los celos, el enojo, y la impotencia de un Berni enamorado como un adolescente.
El adelanto publicitario publicado en la contratapa de una revista tenía como fondo una carta dirigida a "Querido Jacques", firmada Graciela, que despertó la curiosidad de los lectores, entre ellos los del mundo artístico. A Jacques, que es Jacques Martínez, director de la galería que lleva su nombre, se le confiaba la exhibición de 30 cartas de amor escritas por Antón Perulero a Graciela Amor entre marzo y octubre de 1981.

Antón Perulero no era otro que Antonio Berni, y la dama en cuestión un secreto. El gancho publicitario se completaba con "se solicita reservar turno en www.galeriajacquesmartinez.com". El éxito fue inmediato ya que se están inscribiendo alrededor de 100 personas por semana para la muestra, que clausura el 1 de setiembre.

¿En qué consiste esta exposición? Se entra en la sala a través de un cortinado negro, y dentro hay penumbras. Desde ese instante el visitante se convierte en voyeur. Bajo el vidrio de una gran mesa están distribuidas las apasionadas cartas originales y, sobre él, las copias que se pueden leer pero no por mucho tiempo, ya que sólo está permitido permanecer 20 minutos, y no se permite sacar fotografías. Una caja de acrílico contiene un libro de dibujos de Graciela posando para el artista, dibujos que se replican en una pantalla mientras ella narra, a la manera de un diario, esta historia de amor apasionado que el artista ocultó durante 36 años, y que revela los celos, el enojo, la impotencia de un Berni enamorado como un adolescente.

Estos dibujos eróticos, junto a collages con noticias y títulos de diarios, fotos intervenidas, demuestran la destreza y la capacidad vital de este artista singular, en ese momento un hombre de 76 años apasionado por una mujer de alrededor de 40. En la sala se exhibe una carbonilla de Graciela Amor que posa semidesnuda en el taller del artista, sobre el respaldo de una silla cuelga una camisa. Se deja la sala a través de otra cortina negra. ¿Era necesario que "Graciela Amor" revelara este secreto? Es una revelación a medias, pero que seguramente cae en las redes actuales del post-post en las que no hay límite entre lo público y lo privado: todo debe mostrarse ya que la palabra privacidad está desterrada.

La galería ha cumplido con el contrato de confidencialidad: nunca se sabrá el verdadero nombre de Graciela y todo se muestra con "el cuidado que merece", según la carta que le envió a Jacques Martínez y que se utilizó como aviso de esta muestra inusual. (Av. de Mayo 1130. De lunes a viernes de 14 a 20).

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