La tendencia alcista en los dólares paralelos se consolidó en la última semana tanto para el contado con liquidación (CCL) como para el dólar blue. Con esa tendencia a cuestas, hay expectativa sobre cómo abrirá hoy la semana en el mercado y, sobre todo, cómo impactarán las novedades respecto de la negociación con el Fondo Monetario Internacional y las medidas.
Está claro que entre los principales factores que seguirán los operadores, se destaca el rumbo de las negociaciones con el FMI luego del principio de acuerdo que comunicaron ayer tanto el organismo como el Ministerio de Economía. Analistas consultados por Ámbito esperan que a futuro la dolarización de carteras continúe de cara a las elecciones, aunque esperan que el Gobierno profundice las intervenciones en el mercado de bonos en dólares para evitar una mayor ampliación de la brecha.
Los dólares financieros aumentaron 2,6% en promedio durante la última semana. El CCL avanzó $17 hasta los $539 en ese lapso. En lo que va de julio, subió 7,79. En menor medida, el dólar MEP subió $8 la semana pasada hasta los $495 y, en lo que va del mes, acumula un alza del 2,6%. Asimismo, el blue trepó $8 semanales hasta los $528 y, en el mes, acumula un incremento del 6,4%.
El principal factor que observará el mercado esta semana serán las novedades en torno a la discusión con el Fondo para avanzar en el Staff Level Agreement (SLA) y destrabar los desembolsos. Ayer, el organismo y el Gobierno informaron que “se han acordado los objetivos y parámetros centrales que serán la base para un SLA que se espera finalizar en los próximos días para luego avanzar hacia la revisión del programa de Argentina”. Vale recordar que entre fin de julio y el inicio de agosto vencen u$s3.432 millones con el FMI, que suman premura al cierre del entendimiento.
La gran pregunta es cómo reaccionará el mercado ahora a estas novedades y a las medidas cambiarias que, en el marco de la negociación con el Fondo, se implementará en las próximas horas.
Desde el Grupo IEB, destacaron: “Parecería que el camino acordado sería el de un impuesto a las importaciones para moderar el atraso cambiario en conjunto con un nuevo programa al estilo dólar soja, evitando así una devaluación brusca a la cual el Gobierno se opone firmemente y obteniendo los fondos para continuar con la intervención en los dólares. Este impuesto, además de provocar un efecto devaluatorio, tendría un efecto positivo en la alicaída recaudación, que viene fuertemente impactada por los menores ingresos por retenciones a las exportaciones agrícolas. No obstante, el camino no está libre de potenciales escollos. Un impuesto a las importaciones podría ser considerado como una medida para-arancelaria que tendría impacto en los principales exportadores a la Argentina. En ese contexto, el Gobierno realizará hasta el último esfuerzo para contener los tipos de cambios financieros al menos hasta pasadas las PASO”.
El economista Gustavo Ber planteó que “mientras se aguarda por un acuerdo con el FMI, y atentos a las condiciones y los desembolsos involucrados, los operadores siguen preocupados por el saldo negativo diario del BCRA, lo cual acentúa las presiones sobre la curva de futuros que exhiben cada vez mayores tasas implícitas”. Y agregó: “En simultáneo continúan sostenidos los dólares financieros, más allá de la regulación de las intervenciones, además del libre, dado que como es habitual históricamente se acentúa el proceso de dolarización en etapas preelectorales, y en esta oportunidad la escasez de divisas se convierte en un ingrediente adicional”.
Hacia adelante, el analista financiero Salvador Vitelli señaló: “Todas las variables estaban puestas para que el acuerdo con el FMI ocurra, sin embargo, la incertidumbre es qué se acordó. Teniendo en cuenta que el BCRA interviene, no veo que haya un movimiento abrupto en los dólares financieros, aunque quizá sí veamos mayor volatilidad en el blue, según lo acordado. Todo apunta a que la devaluación logró evitarse y que se implementará el dólar maíz e impuesto a las importaciones”.
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