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Ecuador lanzó oferta a bonistas con una quita del 70% como mínimo
Rafael Correa
Ecuador invitó a los inversores a presentar ofertas bajo el método de «subasta holandesa modificada». Este mecanismo implica que, sobre la base del valor ofrecido por los acreedores, el Gobierno decidirá un precio máximo al que recomprará los bonos. Como mínimo ofrece una quita del 70%. Todas las ofertas por debajo de esa quita serán rechazadas.
Todavía no está claro si los acreedores aceptarán los términos anunciados por el Gobierno o demandarán al país para lograr el pago completo de los papeles mediante la congelación de activos ecuatorianos en el exterior. Los tenedores podrán responder a esta propuesta hasta el 15 de mayo, a través de agentes internacionales. A continuación, algunas reacciones de analistas:
«La oferta del Gobierno no está muy alejada de los precios actuales en el mercado secundario. Sin embargo, dada la innovación creada con este 'default preventivo' por un deudor solvente y con liquidez, esperamos cierto nivel de litigación por parte de los inversores. Claramente, el Gobierno necesita un nivel relativamente alto de aceptación a su oferta para descongelar el acceso al financiamiento multilateral que necesita debido a la caída de sus ingresos petroleros».
«La posibilidad de una recompra silenciosa, ya sea directa o indirectamente, está definitivamente en las cartas y podría ser por esto que Ecuador está confiado en lograr sacar adelante su cifra de 30 centavos por dólar. Este precio implicaría que tienen que abonar poco menos de u$s 1.000 millones para capturar todos los bonos. Ahora, ¿tiene Ecuador unos 1.000 millones de dólares en efectivo para el 15 de mayo? No lo creo. No creo que la economía de Ecuador ingrese tan rápidamente para poder gastar u$s 1.000 millones en bonos en el marco de dos a tres semanas. Por eso es muy probable que haya algo detrás del escenario que estamos viendo».
«Hay pocas opciones para los tenedores de bonos que no sean participar, asumiendo que el Gobierno tiene los recursos necesarios para recomprar más bonos más allá de los que ya ha comprado en el mercado secundario. Incluso en el mejor escenario de una alta participación de más del 90%, esto probablemente no proveería el impacto positivo necesario ni para lograr acceso a financiamiento ni para revertir la salida de capitales, sino sólo para vaciar las ya escasas reservas y fondos fiscales que empeorarán en el corto plazo la capacidad de pagar la deuda 'legítima' de los Global 2015».
«Los términos son mejores que los que esperábamos. Creemos que la tasa de participantes será mayor entre los inversores que en la reestructuración de la Argentina y el umbral de participación (que será anunciado el 15 de mayo) quizá también sea relativamente alto, dado que el Gobierno probablemente ya controla gran parte de la deuda remanente».
Los 29,5 centavos (por dólar) es un piso más que un techo, mostrando que el Gobierno se está dando cierto margen de maniobra.


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