12 de febrero 2016 - 00:00

EE.UU.: el anonimato en redes, en la picota

Todo aquel que usa cualquier tipo de red social no dura mucho sin sufrir algún tipo de ataque o agresión personal proveniente de algún usuario anónimo.

Pero parece que si alguien es muy conocido, estos ataques pueden multiplicarse a niveles exagerados. El actor James Wood, el de "Salvador" y tantas otras películas famosas, se cansó de que un usuario anónimo de Twitter lo agreda sin pausa, llamándolo adicto a la cocaína y cosas por el estilo, y empezó un juicio.

Basándose en la famosa Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos (en su acepción de que nada, ni siquiera una ley, reduzca la libertad de expresión), apareció un abogado del usuario anónimo, negándose a revelar la identidad del tal Abe List (@abelisted). Pero James Woods está insistiendo para que la Justicia derogue el anonimato en la red, sentando un precedente en la jurisprudencia en su caso. Además, pide una indemnización de 10 millones de dólares, que tal vez tenga que pagar Twitter, dado que la firma se ha negado a revelar la identidad de su anónimo usuario difamador.

Pero el anonimato podría estar en sus últimos días, dado que esta semana el asunto cayó en manos de la Corte Suprema, donde el juez Mel Red Recana le negó al abogado de Abe List una moción para cerrar el caso, lo que en términos legales se podría entender como el paso anterior a que se acabe el anonimato de su cliente.

El abogado de James Woods, Michael Weinsten, aseguró en su demanda original que "no hay por qué permitir indefinidamente que un individuo cobarde inicie a gusto una campaña maliciosa para difamar e insultar a la gente, dañando su reputación".

Según Weisntein, "el alcance global de una red social como Twitter puede dañar la figura de Wood a nivel internacional".

Según el letrado, los ataques de Abe List empezaron hace unos meses cuando el actor escribió en su cuenta de Twitter quejándose de que diarios como USA Today dediquen páginas y páginas a frivolidades y no a temas sociales importantes.

Diego Curubeto

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