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El Colón tiene nuevo cuadro directivo desde ayer
Reinaldo Censabella, ex directivo del Argentino de La Plata, será el nuevo director musical del Teatro Colón.
Oficiosamente se dijo también ayer que el maestro García Caffi podría estar en condiciones de informar sobre la temporada de emergencia correspondiente a este año, luego de revisar los papeles que dejó, al apearse de manera precipitada del cargo desde su natal Unquillo, Horacio Sanguinetti. En definitiva, la posibilidad de que el Colón retome mínimamente alguna forma de actividad es la meta tanto de su personal como de los sufridos abonados y público en general, quienes desde meses a esta parte sólo oyen hablar de nombres, designaciones y autarquías, sin que suenen siquiera algunas notas en un violín.
Censabella pertenece al Teatro Colón desde 1973; tres años después era director musical de escenario. Entre 1986 y 1999 y 2000 y 2001 su fue director musical. «La Bohème» de Leoncavallo, «Doña Francisquita», «Aida», «La rondine», «Il capello di paglia di Firenze» y «La traviata» son algunos de los muchos títulos que dirigió. Desde junio 2005 hasta marzo 2009 fue director artístico del Teatro Argentino de La Plata.
El mendocino Gantzer, además de cellista y director orquestal, es geólogo. Sus comienzos musicales tienen origen en la Orquesta Sinfónica de Bahía Blanca, de cuyo teatro llegó a ser director general. Dirigió espectáculos coreográficos como «Giselle», «Lago de los Cisnes», «Bella Durmiente», «Carmen» y «Cascanueces», y en el Colón concertó «Tosca», «Carmen», «Rigoletto», «Cavallería Rusticana», «I Pagliacci» y «El Barbero de Sevilla». Lidia Segni llegó a primera bailarina del Ballet Estable en 1977. Formó también su propia compañía con la que realizó giras por el país y Latinoamérica. El clarinetista Ihidoype pertenece a la Filarmónica de Buenos Aires desde 1983 y desde entonces se desempeña como clarinete requinto solista y segundo clarinete. Durante la temporada 2008 se desempeñó como Director Ejecutivo de esa orquesta.
El comunicado del último viernes, referido al punto del malestar que no cesa en el teatro, decía en uno de sus puntos que los contratados tienen asegurada su continuidad laboral hasta agosto. Mayordomía y administrativos sólo hasta fin de mes, y en cuanto a los que están en edad de jubilarse, puntualizaba «si bien las normas vigentes ordenan la cesantía del empleado que, a pesar de haber sido intimado no hubiera dado inicio a los trámites jubilatorios a los 30 días de recibida la notificación, se prefirió retenerle el salario. Este le será acreditado una vez que presente el comprobante de haber cumplido con esta obligación».
Un último motivo de sorpresa para el personal lo representó el hecho de que al alejado y cuestionado ex director ejecutivo Martín Boschet, sobre quien pesa el episodio de las zapatillas Converse --acto que le sindicó el renunciante Sanguinetti-, fue visto más de una vez en el interior del Colón como si nada hubiese pasado. Según versiones que recogió este diario, pocos días después del nombramiento de las nuevas autoridades se entregaron las llaves de los talleres ante los jefes de cada sección, y quien controlaba el procedimiento habría sido el mismo Boschet.
Desde el gobierno de la ciudad dijeron a este diario no saber de este episodio, aunque --arriesgaron-- si eso hubiese ocurrido tal vez sólo habría estado «dando una mano» porque «conoce el funcionamiento. Pero no tiene ningún futuro en el Colón».


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