Desde que asumió a su cargo en marzo del año pasado, el Papa ha hecho anuncios sobre la necesidad de la apertura de la Iglesia a los cambios sociales, reformas que son resistidas por el ala conservadora de la Santa Sede. "Quien en la Iglesia está llamado a administrar los Sacramentos debe dejar espacio a la gracia de Dios y no poner obstáculos de tipo burocrático", sostuvo el Pontífice. "Quien evangeliza es Dios".
El Papa reafirmó esta verdad oponiéndola al exceso de burocratización que a veces en la Iglesia puede obstaculizar el acercamiento de las personas a Dios. Y afirmó que el modelo al que hay que referirse es el del apóstol Felipe. "Felipe obedece, es dócil a la llamada del Señor. Seguramente, dejó tantas cosas que tenía que hacer, porque los apóstoles en aquel tiempo estaban muy ocupados en la evangelización. Deja todo y va. Y esto nos hace ver que sin esta docilidad a la voz de Dios nadie puede evangelizar, nadie puede anunciar a Jesucristo: al máximo se anunciará a sí mismo. Es Dios quien llama, es Dios quien pone a Felipe en camino. Y Felipe va. Es dócil".
| Agencia ANSA |


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