20 de marzo 2012 - 00:00

El rabino que volvió a su colegio por gratitud

Yonatan Sandler
Yonatan Sandler
Jerusalén - «Antes de partir a Toulouse estaba entusiasmado. Volvía para ser profesor a la escuela donde había estudiado», recordó el rabino Aharon Ghetz sobre su compañero Yonatan Sandler, quien fue asesinado ayer en esa institución francesa, junto a sus hijos Arye y Gabriel, de 6 y 3 años, y la hija del director de la escuela, Miriam Monsenego, de 8. «Deseaba dar todo de sí para devolver lo que había recibido» en esa escuela, agregó Ghetz. En el barrio ortodoxo de Har-Nof, en Jerusalén, la noticia del atentado a la escuela de Toulouse se multiplicó rápidamente, desde muy temprano, a través de las radios y sitios web ortodoxos.

En el colegio rabínico Zichron Shimon, donde Yonatan había estudiado, el dolor es todavía más profundo. «Yonatan planeaba quedarse en Toulouse durante dos años y luego regresar a Jerusalén junto a su esposa y sus tres hijos para completar sus estudios», relató Ghetz. La ciudad francesa le gustaba particularmente por su tranquilidad que, en opinión de Yonatan, era ideal para quien deseaba concentrarse en estudiar. Toulouse es muy distinta de la caótica y ruidosa Jerusalén, donde el rabino franco-israelí no se sentía muy a gusto. Durante los últimos años Sandler había cobrado notoriedad a través de diversos ar-tículos que había publicado en un boletín religioso. Los responsables del colegio rabínico de Jerusalén no habían dudado, por lo tanto, a la hora de enviarlo hace algunos meses «en una misión» a Toulouse, para «reforzar» la enseñanza en Francia de la religión judía.

La noticia de los disparos contra el rabino causó gran conmoción en Israel, incluso porque se produjeron tras el atentado realizado contra la sinagoga de Milán y de una serie de ataques antisemitas en Tailandia, India, Georgia y Azerbaiyán.

Desde hace algunas semanas, los servicios secretos israelíes comenzaron a advertir sobre la necesidad de reforzar la seguridad en distintos países de «objetivos israelíes y judíos».

Las autoridades israelíes, por su parte, se mantuvieron cautas a la hora de hacer declaraciones y coincidieron en que, a primera vista, «el atentado de Toulouse parece ser un eslabón de la cadena de ataques antisemitas» que tuvieron lugar últimamente en distintos países. «En Francia -comentó ayer a la prensa el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu- tuvo lugar el triste asesinato de judíos, entre ellos, niños pequeños. Es muy pronto para establecer el motivo del ataque: pero se puede afirmar que fue motivado por un antisemitismo violento y homicida». Netanyahu agregó que confía en que «las autoridades francesas sabrán capturar al responsable del ataque».

Agencia ANSA

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