19 de noviembre 2015 - 00:00

El turismo y el ocio acusan el impacto en París

La calle Faubourg Saint-Honore en París, famosa por las tiendas de lujo, enseñaba ayer su cara más solitaria, alejada de las aglomeraciones que suelen ser provocadas por los transeúntes.
La calle Faubourg Saint-Honore en París, famosa por las tiendas de lujo, enseñaba ayer su cara más solitaria, alejada de las aglomeraciones que suelen ser provocadas por los transeúntes.
  París - El turismo acusa el golpe de los atentados del pasado viernes, que apuntaron directamente al estilo de vida y de ocio de Francia, con un descenso de la clientela del 50% en los restaurantes y de un 22% en la ocupación hotelera.

La actividad en restaurantes, bares y cafés, objetivos de los yihadistas en los atentados que costaron la vida a 129 personas, descendió a la mitad, mientras que la ocupación en hoteles y hostales se hundió un 21% el sábado y un 23% el domingo, según cifras de la Unión de Hosteleros.

Los alojamientos de alta gama (cinco estrellas) son los más perjudicados, con hasta un 50% menos de reservas, debido a que el 80% de su clientela está formada por turistas.

Las pérdidas varían según las zonas: en Versalles, al sudoeste de la capital, fueron notables debido a la anulación de un congreso de alcaldes que iba a celebrarse esta semana.

El Comité Regional de Turismo (CRT) calcula, por su parte, en un 15% la caída en las reservas en hotelería, aunque reconocen que es demasiado pronto para hacer balance del impacto.

El CRT defendió los valores del modo de vida francés y apeló a mantener los locales abiertos como forma de resistencia.

"Nuestros establecimientos son lugares de reencuentro, de expresión y de libertad. Al atacar a nuestros clientes, los terroristas agredieron estos valores y a través de ellos, la identidad francesa", señaló la asociación.

Noviembre y diciembre son meses generalmente malos para el turismo en la "ciudad luz", especialmente en ámbitos como las visitas por negocios, explicó François Navarro, director del CRT.

El turismo ya se vio afectado el pasado enero a causa de los ataques contra el semanario satírico "Charlie Hebdo", en que los hermanos Chérif y Said Kouachi asesinaron a 12 personas.

Esta vez, "la amplitud de lo ocurrido es mayor, pero también existe una fuerte determinación de seguir ejerciendo nuestro trabajo, que consiste en acoger al mundo entero, en vender sueños y ofrecer diversión", destacó.

Tras el ataque del pasado viernes, cafés, restaurantes, bares y hoteles, lugares donde numerosos parisinos se refugiaron huyendo de la violencia de los terroristas, han mantenido sus puertas abiertas y en las redes sociales se han producido llamamientos a acudir a los locales de ocio bajo la etiqueta #tousaubistrot (todos al bistró).

Las repercusiones dependen asimismo del origen de los visitantes: entre los asiáticos, y especialmente entre los japoneses, las anulaciones fueron notables, ya que "son culturalmente muy sensibles a la cuestión de la seguridad", agregó Navarro.

Ante la tragedia, algunas páginas de reservas por internet como Booking.com decidieron no facturar las comisiones por la anulación o la no presentación de clientes. En cuanto al reembolso por parte de hoteles y hostales, "se va a gestionar de forma distinta según cada caso", explicó la plataforma.

En los aeropuertos de París se reforzaron los controles de seguridad, pero el tráfico aéreo no fue interrumpido y todas las compañías respetaron su programa de vuelos.

La principal aerolínea local, Air France, no quiso dar datos sobre las anulaciones para no afectar su cotización en la Bolsa, y se limitó a asegurar que sus pasajeros "están tomando sus vuelos".

Agencia EFE

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