29 de junio 2012 - 00:00

Eleonora Cassano se despide de la danza

Eleonora Cassano como la «Bayadera». La misma bailarina eligió este título de Minkus-Petipa para despedirse de la danza.
Eleonora Cassano como la «Bayadera». La misma bailarina eligió este título de Minkus-Petipa para despedirse de la danza.
Cinco años después de que lo hiciera su partenaire de tantos años, Julio Bocca, Eleonora Cassano se despedirá de los escenarios este fin de semana en el estadio Luna Park. Su carrera en el baile clásico se extendió durante 30 años. «Hay que saber cuándo es el momento y creo que éste es mi momento para darle un cierre al ballet clásico, que fue lo que hice toda mi vida», dijo a la prensa. «No suelo planificar mucho mi vida, pero desde el año pasado venía haciendo cosas diferentes, un poco más contemporáneas, mezcladas con el tango y entonces quise cerrar la etapa de bailarina clásica», señaló Cassano, de 47 años. «Esto no significa que nunca más vaya a estar arriba del escenario», agregó.

Su último telón se bajará el 1 de julio, en un Luna Park que fue justamente en el espacio donde tanto ella como Bocca elevaron, desde los años 90, el arte del ballet a escala masiva y para públicos extramuros del Teatro Colón. «De lo que más orgullosa me siento es haber podido acercar junto a Julio Bocca la danza a la gente. Que puedan ver un ballet sin necesidad de entender», expresó.

Junto al chileno Luis Ortigoza y el Ballet Estable del Teatro Argentino de La Plata, Cassano interpretará «La Bayadera», clásico con música de Ludwig Minkus y coreografía original de Marius Petipa, que bailó por última vez en el Colón hace veinte años. «Es una obra que elegí yo para cerrar mi último ballet clásico integral. Me permite mostrar toda la técnica que fui aprendiendo estos años. Una parte técnica que es muy exigente y también una parte interpretativa muy rica».

Egresada del Instituto Superior del Teatro Colón, Eleonora Cassano comenzó su carrera profesional en 1983 cuando fue contratada para integrar diversas producciones de ballet por la Fundación Teresa Carraño, en Venezuela. Al regresar a la Argentina fue convocada para interpretar protagónicos en el Colón, junto a Bocca, entonces primer bailarín argentino con quien participó en festivales y galas en todo el mundo.

A partir de 1996, Cassano, de la mano del productor Lino Patalano (también socio de Bocca) dio un giro en su carrera y comenzó a volcarse a otros géneros más populares, como el music hall y espectáculos como «La Cassano en el Maipo» y «Cassano Dancing», en los que incursionó en la actuación y el canto. Más tarde, encarnó a Evita en la pieza de teatro-danza «Eva Duarte».

Pero eso no significó que abandonara la danza clásica. «Al principio, este trabajo lo fuimos generando Julio y yo. Éramos mal vistos por nuestros compañeros por sacar la danza de los lugares habituales y llevarla por ejemplo al Luna Park o las canchas de fútbol», señaló. «Nosotros nos preocupamos para que se pueda acercar verdaderamante la danza a la gente con distintos tipos de música. Y creo que el resultado fue bueno. Hacer funciones al aire libre con miles y miles de personas marca que el ballet ya no es elitista y que se transformó en algo más popular. Después se fueron enganchando otros bailarines a esta movida», indicó.

«Bailar con Julio fue el gran arranque de mi carrera. Crear junto a él el Ballet Argentino (1990) y haber podido acercar la música a la gente fueron las mejores cosas que me pasaron», afirmó Cassano, que recuerda entre los grandes momentos de su carrera haber bailado junto a la icónica bailarina rusa Maya Plisétskaya. Cassano añadió que en pocos países como la Argentina, los bailarines clásicos son tan reconocidos. «No es normal en otras partes que un bailarín sea famoso y menos que vaya por la calle y se le pida un autógrafo o sacarse fotos». En el futuro, Cassano seguirá vinculada a la enseñanza y a la dirección. También piensa en formar una compañía o en emular a Bocca, quien actualmente se desempeña como Director del Cuerpo de Baile del SODRE en Uruguay.

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