El diario conservador El Mundo publicó ayer un sondeo según el cual el 89,1% de los encuestados considera que Rajoy "debería comparecer en el Parlamento para dar su versión" sobre la presunta contabilidad oculta de su partido, el PP, y el pago de sobresueldos a sus dirigentes, entre ellos el mismo gobernante.
Con mayoría absoluta en la Cámara tras las elecciones de 2011 que lo llevaron al poder, la formación conservadora bloqueó hasta ahora las peticiones formuladas por la oposición para que comparezca Rajoy, líder del PP desde 2004.
La oposición socialista, que pidió la dimisión del jefe de gobierno, amenaza con una moción de censura si Rajoy no accede a explicarse en un pleno extraordinario en el Congreso. Una acción que difícilmente tendría éxito dada la mayoría conservadora, pero que podría ser potencialmente dañina para la imagen del Gobierno.
"Rajoy no podrá gobernar sin explicar el 'caso Bárcenas' en el Congreso", aseguró el líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una entrevista publicada ayer en el diario El País.
El gobierno, sin embargo, parece no compartir la urgencia de la oposición: "El presidente dará explicaciones de la manera y en el momento que se considere oportuno", apuntó el viernes su vocera, Soraya Sáenz de Santamaría.
El escándalo destapado en enero por la prensa sobre el pago de sobresueldos en efectivo a la cúpula directiva del PP se reavivó en los últimos días con la declaración ante el juez del exgerente y tesorero partidario entre 1990 y 2009, Luis Bárcenas, cuyas revelaciones pusieron en jaque al mandatario español.
En prisión preventiva desde el 27 de junio por su supuesta participación en otra trama corrupta que atañe también al oficialismo, Bárcenas confirmó el lunes pasado ante el juez Pablo Ruz la existencia de una contabilidad B en el partido y afirmó haber dado dinero en efectivo a Rajoy.
Según cálculos de El Mundo, basados en las anotaciones manuscritas de la contabilidad oculta entregadas a la Justicia por Bárcenas, el jefe del Gobierno habría recibido 343.700 euros en las dos últimas décadas.
Este periódico reavivó el fuego del denominado "caso Bárcenas" el 9 de julio al publicar unos documentos contables muy comprometedores para Rajoy y el 14 de julio al divulgar unos mensajes SMS atribuidos al presidente y al extesorero que muestran una estrecha relación entre ambos hasta marzo de 2013.
Pese a los constantes desmentidos del PP, según la encuesta, realizada entre el 16 y el 18 de julio a 1.000 personas, un 76% de ellos considera que la formación "mantuvo una contabilidad B" y un 65,5% cree que Rajoy fue uno de los receptores de estos pagos procedentes de donaciones anónimas de empresas privadas.
Afectada por cinco años de crisis y un desempleo galopante, este escándalo causó malestar entre la ciudadanía española, cada vez más desencantada con su clase política por los constantes casos de corrupción .
Ante esta situación, El Mundo aseguró ayer en su editorial que "el suspenso y las dudas si Rajoy comparecerá o no en el Congreso están fuera de lugar. Sólo faltaría que no lo hiciera". "La respuesta política de Rajoy debe producirse cuanto antes y no puede consistir -después de esta encuesta- en proclamar que todo es mentira", añadió.
Esta respuesta puede empezar a despejarse pasado mañana cuando el Congreso debata si el presidente debe comparecer para dar una explicación.
| Agencia AFP |


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