Denis Despeyroux «La escuela de los filósofos» (Barcelona, Oceáno, 2008, 207 págs.)
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Para las lecturas de verano parecieran interesar unos pocos géneros. De forma especial están las novelas de ficción, en el segmento que en el pasado se llamaba literatura de evasión y abarcaba a las novelas policiales. Hoy éstas han sido relevadas por las novelas góticas (están de moda los siempre románticos vampiros, que ya no son aristocráticos condes sino hábiles gimnastas con un increíble poder de ubicuidad).
También por las tradicionales del género bestseller, que en una fácil escritura, y por tanto una aún más fácil lectura, suman acción, erotismo, suspenso más cuotas de inesperados conocimientos (desde las características de los nuevos armamentos a conjeturales conspiraciones políticas mundiales o la presentación de enigmas históricos y la revelación de secretos religiosos), que se busca sean de un grueso suficiente para que duren durante todas las vacaciones.
Enfrentan a esa supremacía ficcional desde la no ficción (aunque no lo sea tanto), los libros de horóscopos, autoayuda, nueva era, espiritualismo, ejercicios para la salud, técnicas para disciplinarse sentimentalmente, y un larguísimo etcétera. Un tercer sector es el de las antologías de chistes, que suelen esconderse, y los fragmentos de saber que reúnen frases de autores consagrados (Shakespeare, Borges, Neruda) o divertidos (Oscar Wilde, Bernard Shaw, Woody Allen). Son libros fáciles de llevar, en los que se puede leer una frase y después mirar las olas o tirarse a la pileta.
En este rubro han aparecido en el último tiempo un número importante de los dedicados a la filosofía, que acaso hayan buscado acompañar a la moda de los cafés filosóficos. Un buen ejemplo de esos libros es «La escuela de los filósofos», recopilado por la dramaturga uruguayoespañola Denise Despeyroux, que se presenta como «inspiraciones esenciales de los 100 pensadores de Occidente más influyentes». Siguiendo la teoría de Lou Marinoff, que «mejor filosofía que prozac», ve en los pensamientos recogidos una forma de terapia portátil. Y así va en diez frases para cada uno (increíble resumen de magnos pensamientos) de Aristóteles a Zizek, de Platon a Deleuze o Heidegger. Lo sorprendente es que cumple el objetivo de ser superficial, entretenido y servir para sorprender con citas encumbradas.
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