18 de diciembre 2014 - 00:00

Finalista, con lo justo

Todos buscan a Mauro Matos para festejar con él. El delantero ingresó en el segundo tiempo y le dio el triunfo a San Lorenzo.
Todos buscan a Mauro Matos para festejar con él. El delantero ingresó en el segundo tiempo y le dio el triunfo a San Lorenzo.
 San Lorenzo decepcionó en lo futbolístico, pero consiguió el objetivo de clasificar para la final del Mundial de Clubes y el sábado se las verá con el poderoso Real Madrid.

Le ganó en tiempo suplementario al Auckland City de Nueva Zelanda, un equipo semiamateur que con más ganas que fútbol llegó al empate en los 90 minutos y lo obligó a jugar 30 minutos de alargue.

San Lorenzo salió con el mismo esquema con que venía jugando en el campeonato y su rendimiento fue tan discreto como el torneo local. Un solo delantero (Cauteruccio) con dos volantes ofensivos detrás (Pablo Barrientos y Gonzalo Verón) y un "triple cinco" con Mercier, Ortigoza y Kalinski.

Un dibujo táctico demasiado cauteloso ante un rival inferior al que había que atacar desde el primer minuto y por eso el partido fue muy parejo, con muy pocas situaciones de gol.

En el final del primer tiempo, en la mejor jugada colectiva del equipo, la pelota fue de izquierda a derecha y Pablo Barrientos la mandó a la red con un zurdazo junto a un poste.

En el segundo tiempo todo se encaminaba a una victoria cómoda, pero la pasividad de San Lorenzo le permitió crecer al Auckland de la mano del argentino Emiliano Tade, del español Berlanga y el mexicano Tavano.

En una muy buena jugada de Tade y una salida en falso de Torrico llegó el empate de Berlanga a los 22 minutos y a partir de allí San Lorenzo se desesperó.

Edgardo Bauza apeló a Leandro Romagnoli por Gonzalo Verón y Mauro Matos por Enzo Kalinski para buscar más juego y tener más agresividad ofensiva, pero no pudo revertir la historia en los 23 minutos restantes y se tuvo que ir al tiempo suplementario.

Es más, en esos minutos la más clara la tuvo el Auckland y la desperdició Mario Bielen solo frente a Torrico.

En el suplementario San Lorenzo lo pudo definir de entrada con un gol de Mauro Matos, quien tomó un rebote en área y mostró toda su capacidad goleadora.

Después fue conservar lo logrado, ante las limitaciones del rival y llevarse una victoria que sirve para llegar a la final, pero que abre más dudas que certezas, porque si juega de esta misma manera ante el Real Madrid, puede sufrir una dura derrota. Pero en fútbol, cada partido es distinto y todo puede pasar.

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