30 de noviembre 2011 - 00:00

Fue por todo, quedó corto

Fue por todo, quedó corto
Presentes las ansias por tomar, un día después, de la suculenta fuente de ganancias del lunes y donde nuestro recinto no operó, el Merval se fue al ataque y abrevió terreno desde los «2.426» del último cierre. Hasta hacer cumbre en el número redondo de los «2.500», un techo que lo fue imposible de perforar y rebotando contra el mismo, para que se formara un dibujo curioso. Una especie de «pirámide», yendo por uno de sus flancos hasta el mencionado pico máximo del día. Y después, tomando por una pendiente que lo depositó en un cierre de «2.452» unidades. Traducido en porcentuales, en la etapa de ida el indicador mayor ganó un 3%, sobre lo anterior. Y en la vuelta dejó por el camino cerca de un 2% de lo que había conseguido, para finalizar con una diferencia módica del 1% que apaciguó los ánimos y confirmó aquello de: «las ruedas perdidas, no se recuperan más...». En el exterior se siguió batallando con iguales argumentos del lunes, que la «confianza» en Estados Unidos, que el «salvataje» para europeos. Pero, la dosis se fue diluyendo en sus efectos y la culminación del día los halló también, con saldos apenas positivos. El gran día para estar y servirse del plato fuerte fue el lunes, el Merval no estuvo y ayer, fue otra historia.

Tal vez la explicación provenga del volumen, con demanda que convalidó llegar a los «2.500», pero allí surgió el freno. Y los $ 44 millones efectivos fueron una base escasa para sostener el avance. Menos todavía cuando la estrella del día fue Tenaris, más que por el alza del casi 9%, por negocios que insumieron más de $ 18 millones. Acento sobre una, que da para pensar... Y la Bolsa, frustrada.

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