3 de julio 2014 - 00:00

Furia palestina: culpan a extremistas israelíes de asesinato de joven

El suburbio jerosolimitano de Shufat fue uno de los epicentros de la ira palestina por el asesinato de un joven de 16 años. La Policía israelí disparó proyectiles de goma y fuego vivo para dispersar las protestas.
El suburbio jerosolimitano de Shufat fue uno de los epicentros de la ira palestina por el asesinato de un joven de 16 años. La Policía israelí disparó proyectiles de goma y fuego vivo para dispersar las protestas.
Jerusalén - El asesinato de un adolescente palestino, del que se sospecha fue un acto de venganza de ultranacionalistas israelíes por el crimen de tres estudiantes judíos, elevó ayer la tensión entre Israel y Palestina, provocando enfrentamientos en Jerusalén que dejaron 65 heridos y el pedido de la comunidad internacional de impedir nuevos actos de represalia que puedan sumir a la región en otro conflicto de gran escala.

El hallazgo, por parte de la Policía israelí, del cuerpo de Mohamad Husein Abu Jedeir, de 16 años, en un bosque de Jerusalén occidental, no dio respiro ayer a la escalada de violencia en Cisjordania e Israel. El cadáver del adolescente palestino, desaparecido desde la tarde del martes tras haber sido forzado a ingresar a una camioneta cuando salía de una mezquita en Jerusalén oriental (anexionada por Israel), presentaba "marcas de violencia".

Una fuente de seguridad israelí dijo que el Gobierno de Benjamín Netanyahu sospecha que el joven fue secuestrado y asesinado posiblemente como represalia por las muertes de los jóvenes israelíes Gilad Shaar, Eyal Yifrah y Naftali Frankel, cuyos cuerpos fueron encontrados el lunes, a casi tres semanas de que fueran secuestrados en cercanías de Hebrón (Cisjordania).

Para el Gobierno palestino y el movimiento islamista Hamás la venganza fue la razón del asesinato de Jedeir.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, pidió a Netanyahu "que castigue a los asesinos, si quiere la paz entre el pueblo palestino y el israelí, así como "medidas concretas en el terreno para poner fin a los ataques de colonos".

Hamás, por su parte, advirtió que Israel "pagará el precio por esos crímenes". "Enviamos nuestro mensaje a la entidad sionista y a sus líderes, a quienes consideramos responsables directos" del asesinato, agregó.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lamentó este crimen "abyecto" y advirtió a las partes de no cometer actos de justicia por mano propia. Según un comunicado, además instó al ministro de Seguridad Pública, Yitzhak Aharonovitch, a resolver el caso lo antes posible y descubrir "quién está detrás".

Ansam Abu Jedeir, primo del joven asesinado, indicó que testigos anotaron la matrícula de la camioneta. "Sabíamos que tres israelíes secuestraron a Mohamad antes de la oración del amanecer. Un testigo los vio", señaló.

Estados Unidos también condenó el hecho, calificado por el secretario de Estado, John Kerry, como "un secuestro y asesinato despreciable y sin sentido". El funcionario estadounidense instó tanto a los responsables palestinos como a los israelíes a "dar todos los pasos necesarios para prevenir actos de violencia y llevar a sus autores ante la Justicia".

El primer ministro británico, David Cameron, condenó el "atroz" asesinato y afirmó que ese crimen y el de tres jóvenes israelíes evidencian la necesidad de trabajar por la paz en Medio Oriente.

En la misma línea, el presidente de Francia, François Hollande, pidió a las autoridades israelíes que "hagan lo necesario para evitar una escalada peligrosa de la violencia y represalias", mientras que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, exigió que "los autores de este tipo de acto despreciable sean llevados inmediatamente a la Justicia".

En las cercanías del campo de refugiados de Shufat, donde vivía el joven asesinado, al menos 65 personas resultaron heridas, tres de ellas por munición real y 35 por pelotas de goma, en enfrentamientos entre palestinos y la policía israelí. También se registraron enfrentamientos en el barrio de Ras al Amud, cerca del Monte de los Olivos.

Durante los disturbios, cientos de palestinos incendiaron parcialmente estaciones de trenes y arrojaron piedras y bombas molotov a los agentes de seguridad.

El campo de refugiados es uno de los lugares de Jerusalén Este donde las fricciones entre palestinos y colonos israelíes son más intensas.

La tensión seguía siendo elevada anoche en Cisjordania, donde unos 40 palestinos fueron arrestados en redadas, en la última campaña de Israel para frenar la presencia de Hamás allí, en la que también registró más de 2.000 viviendas.

Por su parte, la ministra de Justicia israelí, Tzipi Livni, dio instrucciones para actuar contra las incitaciones al odio y pedidos de venganza en redes sociales como Facebook por la muerte de los jóvenes israelíes.

El martes, tras el entierro de los jóvenes judíos -asesinados por Hamás según Israel- cientos de ultranacionalistas judíos se manifestaron en el centro de Jerusalén al grito de venganza y "muerte a los árabes". Al menos cuatro adolescentes judíos fueron detenidos cuando trataban de atacar a trabajadores palestinos, numerosos en este pulmón comercial de Jerusalén Oeste.

La Autoridad Palestina reclamó a la comunidad internacional que actúe "a través de instituciones legales y humanitarias para proteger" a la población del incremento "de la violencia de parte de Israel".



Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA

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