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Golpe al orgullo de la “patria de la libertad”
«¡Vergüenza para Europa!», aseguró la comisaria de Justicia de la Unión Europea (UE), la luxemburguesa Viviane Reding, quien anunció la apertura de un expediente contra París.
«Sorpresa». Fue la respuesta de París. «Escuchamos estupefactos las declaraciones de la comisaria Reding», aseguró esta tarde Bernard Valero, portavoz en el ministerio galo de Relaciones Exteriores.
Se trata de la mismísima Francia de la «liberté, egalité, fraternité», la libertad, igualdad y fraternidad, los valores de la Revolución Francesa, el país de las revueltas estudiantiles de mayo de 1968, la «nueva patria» que acogió tantas olas de refugiados políticos a lo largo de décadas, la que hoy se ha tenido que avergonzar.
Símbolo
La Marsellesa, el himno francés, es todo un símbolo de libertad, para los ciudadanos de medio mundo, pero la «grandeur» y el orgullo democráticos de Francia se han visto ahora, en cierta forma, mancillados por el anuncio de sanciones por parte de la Comisión Europea.
¿Francia ante la Justicia? ¿La Francia que ha visto nacer a, entre otras figuras políticas, los dos primeros «padres» de la Europa unida, los franceses Jean Monnet (1888-1979) y Robert Schuman (1886- 1963)?
Ésa es la Francia cuestionada por la comisaria Reding, con su anuncio de procedimiento legal contra París «por la vía rápida», en menos de dos semanas.
Y es que la política de expulsiones de ciudadanos de etnia gitana ha hecho saltar todas las alarmas en Bruselas.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, tendrá que reaccionar con celeridad si no quiere que su país se vea ante el banquillo de la Justicia europea por «violar el derecho comunitario».
Las explicaciones que ha dado, entre otros, el ministro galo de Inmigración, Eric Besson, acerca de la legalidad de la política francesa de repatriaciones de gitanos, iniciada el pasado verano, no convencen a Bruselas. «Están plagadas de contradicciones», aseguró Reding, con visibles muestras de enojo.
Ésta ha sido la segunda vez en una semana que Francia tiene que aguantar las críticas. La semana pasada, el Parlamento Europeo aprobó por mayoría una resolución en la cual se exigía a Sarkozy que frenara «de inmediato» las expulsiones.
Agencia DPA


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