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Grammy 2011 con sorpresas y una reina: Lady Gaga
Aunque menos premiada de lo esperado, Lady Gaga acaparó todas las miradas, y las fotos, al presentarse en los Grammy dentro de una especie de cápsula.
Además del desfile de la alfombra roja, cargado de modelos interesantes y de algunas estridencias notorias -como el vestido con alas de Katy Perry-, hubo sorpresas en los premios e interesantes puestas en escena con pesos pesados como Bob Dylan y Barbra Streisand. También hizo su debut en los Grammy la leyenda de los Rolling Stones, Mick Jagger. El sexagenario artista inglés puso de pie a toda la platea haciendo bailar a Cindy Lauper, Nicole Kidman y a su marido Keith Urban, entre otros. Jagger rindió un tributo a los fallecidos artistas Solomon Burke y Raphael Saadiq con una versión animada de «Everybody Needs Somebody to Love» de Burke.
La ceremonia empezó fuerte, con las cuatro poderosas voces de Jennifer Hudson, Martina McBride, Florence Welch y Yoland Adams, homenajeando a Aretha Franklin. Además, Christina Aguilera fue involuntariamente noticia, otra vez, al resbalar sobre el escenario y caerse al suelo tras su actuación. Aguilera tiene un mal mes, pues apenas hace unos días se equivocó al cantar el himno nacional en el Superbowl, la final de fútbol americano que siguen más de cien millones de personas tan sólo en EE.UU..
Por su parte, Aretha Franklin no quiso dejar de estar presente y envió un mensaje por videoconferencia para agradecer todo el apoyo de sus seguidores durante su enfermedad -cáncer según la prensa-, por el que está hospitalizada, con rumores de su inminente final.
En la noche en la que el español Alejandro Sanz se hizo con el premio al mejor álbum de pop latino por «Paraíso Express», el puertorriqueño Ricky Martin salió para presentar a la única e irrepetible Lady Gaga, que no dudó en salir del cascarón para promocionar su último tema, «Born this Way», una publicidad impagable pese a que varias voces críticas han señalado que se acerca demasiado al estilo de Madonna. La cantante neoyorquina, que ganó el premio a la mejor solista pop, se presentó con un traje de plástico amarillo que casi resultaba demasiado convencional para su estilo transgresor.
Eva Longoria hizo la presentación de las dos nuevas sensaciones del momento: el rapero Usher y el cantante adolescente Justin Bieber, que recrearon su encuentro de hace cuatro años, cuando el intérprete descubrió a este joven, entonces de 13 años, que ahora es un fenómeno mundial de la música.
El cantante canadiense interpretó el tema que da título a su documental «Never Say Never», que estrenó hace unos días, en una especie de anuncio premonitorio de lo que pareció iba ser la gran noche de Bieber. Sin embargo, el muchacho de 16 años se quedó sin el premio al artista revelación, que se llevó Esperanza Spalding.
Con todo, el número sirvió para que se luciera en escena el hijo de Will Smith y Jada Pinkett, Jaden. Los padres orgullosos no dudaron en levantarse de la silla para aplaudir la actuación de su hijo.
Después de ver a Bieber en acción llegó otro momento de morbo cuando su novia Selena Gómez, también adorada por el público adolescente, anunció los nombres de los nominados al mejor álbum pop, entre ellos el de su nuevo amor. El premio fue a parar a manos de Lady Gaga, que al recibir el galardón se lo dedicó a Whitney Houston. «Cuando escribí la canción - dijo- no estaba lo suficiente segura e imaginé que la cantaba Whitney Houston». Justo antes, los censores tuvieron que cortar su grito previo al ponerse frente al micrófono para dar las gracias por la emoción. Por cierto que aceptó el gramófono dorado con un vestido llamativo, como casi todos los suyos, un modelo a lo «Robocop», marcando pectorales y glúteos.
«Tuve un sueño cuando era muy pequeña, de que podía llegar a ser lo que quisiera, sin importar lo que imaginara y que lo haría sin importar si no creían en mí», dijo la singular artista.
Después, el comediante David Letterman fue el encargado de presentar al mítico Bob Dylan, no sin antes hacer gala de su buen humor burlándose de Bieber, Lady Gaga, Lady Antebellum y unos cuantos más.
Y para casi el final, los organizadores de la gala dejaron uno de los números más esperados, el del rapero Eminem (que se hizo con los premios a mejor canción y mejor álbum de rap), con Rihanna. La artista de Barbados, con el pelo rojo, lució un vestido de mucho vuelo en amarillo y negro de Dior Couture, y entonó la canción «Love Te Way You Lie» con el rapero de Detroit. Los artistas, que terminaron acompañados de Dr. Dre, el rapero californiano, recibieron una fuerte ovación del público.
Fue una noche entretenida y de emociones fuertes, cerrada con Lady Antebellum, el trío de Tenneessee, dando las gracias por su triunfo inesperado. El romanticismo se acabó por imponer al rap durante la edición 53 de los Grammy en el Staples Center de Los Angeles.


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