En un episodio que incrementó la tensión, el alcalde Guennadi Kernes, de la ciudad de Karkiv, fue baleado por la espalda por un francotirador mientras se desplazaba en bicicleta. El funcionario fue operado de las heridas que sufrió en los pulmones, el hígado y el abdomen y se encontraba en estado crítico. Ambos bandos se acusan mutuamente del atentado.
Petro Poroshenko, candidato presidencial para las elecciones ucranianas del 25 de mayo y exitoso empresario conocido como "el Rey del Chocolate", especuló que el episodio fue "un intento de hacer estallar las elecciones y generar un escenario sólo beneficioso para nuestro agresor, es decir, Rusia".
No obstante, es difícil especular sobre quienes pudieron ordenar el atentado ya que ha llevado a cabo una política ambigua y tiene un opaco pasado, que lo ha convertido en un "oligarca pequeño" que consiguió éxitos económicos en virtud de supuestos acuerdos con el hampa. Tampoco su posición fue transparente durante el levantamiento de la plaza de Maidan de Kiev ya que se alió con el expresidente Víktor Yanukóvich, pero cuando éste fue derrocado y se fugó a Rusia, expresó su voluntad de colaborar con las nuevas autoridades.
Mientras tanto en Járkov, la segunda ciudad más grande del país, la Policía arrestó a quince activistas prorrusos, por haber construido barricadas en las calles, donde además incautaron bombas molotov, máscaras, palos de madera y paquetes con explosivos. Los secesionistas alargaron la lista de ciudades "asediadas" a Konstantinovka, ubicada 60 kilómetros al norte de Donetsk.
En la localidad, hombres armados con ametralladoras y el rostro cubierto se han apoderado de la estación de policía y el municipio, donde levantaron barricadas con neumáticos.
En Donetsk hubo ayer movilizaciones contra la Banca Privat, del oligarca Igor Kolomiski, designado gobernador de la vecina región de Dnipropetrovsk por el Gobierno de Kiev. Centenas de militantes filorrusos con el rostro enmascarado y palos de béisbol se concentraron frente a sus instalaciones al grito de "Koloimski fascista" y "Koloimski enemigo del pueblo". Koloimski había ofrecido una recompensa de u$s 10 mil por la captura de cada "pequeño hombre verde", como definió a los filorrusos armados y que se mimetizan entre la población sin insignias.
| Agencias ANSA, EFE y Reuters |


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