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Griegos maquillan relato tras el rescate a España
A una semana de cruciales elecciones en Grecia y con el país sumido en una crisis sin precedentes, nadie se arriesga adelantar cuál será la formación más votada, si Nueva Democracia (ND), del conservador Antonis Samarás, o la Coalición de Izquierda Radical (Syriza), de Alexis Tsipras.
«Mientras un país como España está negociando con las instituciones europeas, en Grecia hay algunos que proponen salir de la Unión Europea», declaró Samarás aludiendo a Tsipras.
El conservador se refería así a que lograr condiciones de ayuda más favorables, como parece haber conseguido España, solo se puede negociando con Bruselas y no dándole la espalda, tal como acusó a Tsipras de intentar hacer.
«Por suerte, en Grecia no hay solo irresponsables. Hay también formaciones políticas responsables», agregó el líder conservador, que vino afirmando que la victoria de Syriza llevará al país fuera
de la divisa común.
Syriza respondió a Samarás por medio de un comunicado, en el que aseguró que «la crisis en la eurozona es el resultado de la política neoliberal que está destruyendo Europa y empobreciendo a sus pueblos, de la política que representa Nueva Democracia y los otros partidos conservadores».
«La conclusión de lo que le pasa a España es todo lo contrario de lo que concluyó Samarás. La única vía para restablecer la dignidad y el bienestar de los pueblos europeos es decir no a la política de la austeridad», recalcó la formación izquierdista.
ND se presentó en la campaña como la garantía de la permanencia de Grecia en la zona del euro, pero matizando que es necesario renegociar el plan de austeridad con los acreedores internacionales.
Por el contrario, Syriza pretende anular las garantías que firmó el anterior Gobierno de unidad formado por conservadores socialdemócratas y ultranacionalistas, aunque defendió que Grecia siga en el euro, tal como quieren el 80% de los helenos, seguún encujestas.
De acuerdo con datos oficiales, la economía griega se contraerá este año por quinto ejercicio consecutivo en un 4,75%, y desde 2008 a 2011 acumula ya una caída de su PBI del 13,8%.
Los impopulares ajustes y la austeridad impulsada por los acreedores internacionales causó que el desempleo se haya más que duplicado, hasta el actual máximo histórico del 22%.
Por su parte, el líder del Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok, socialdemócrata), Evángelos Venizelos, hizo ayer un llamamiento a las formaciones que están comprometidas con la permanencia de Grecia en la UE y en la divisa común para formar un Gobierno de unidad nacional.
«Está claro que los ciudadanos griegos quieren un Gobierno el 18 de junio. Un Gobierno que trabaje para la permanencia del país en la eurozona», subrayó en una conferencia de prensa el que fue hasta mayo ministro de Finanzas y viceprimer ministro.
Venizelos también se mostró a favor de limitar las políticas de austeridad que empobrecieron a gran parte de la sociedad griega, al asegurar que «el dilema entre políticas de austeridad o Syriza, en realidad es inversiones o Syriza».
De esta forma el líder de la tercera formación más votada quiso atacar uno de los aspectos que más popularidad dio a Syriza, la idea de que una victoria de esa formación relajaría las draconianas medidas de ahorro impuestas a la endeudada economía helena por sus acreedores.
Venizelos presentó ayer lo que a su juicio debería de ser el programa del Gobierno de unidad: llevar a cabo todas las reformas necesarias, incluso cambios en la Constitución, negociar una relajación de las medidas que acompañan el segundo plan de rescate de Grecia y poner las bases de la recuperación económica.
Los dos programas de ayuda de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) son por valor de 240.000 millones de euros.
Agencia EFE


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