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Hollande criticó el Pacto Fiscal de “Merkozy” y sacudió a la UE
El candidato socialista es retratado luego de una reunión con sus colaboradores, en París. Desde su triunfo el domingo, Hollande ha incrementado la campaña para potenciar su liderazgo.
El candidato francés insistió ayer con su intención de renegociar el Pacto Fiscal europeo y aseguró que Merkel «no puede decidir por toda Europa».
«Merkel estará en contra de algunas cosas, pero habrá una negociación. Alemania no va a decidir por toda Europa», afirmó Hollande en la cadena pública de televisión France 2.
El político añadió que es necesario introducir en ese tratado de disciplina fiscal firmado en marzo por 25 estados de la Unión Europea medidas que favorezcan el crecimiento económico junto a la necesaria austeridad presupuestaria.
Si los franceses le dan su confianza, Hollande dijo que al día siguiente de los comicios mandará un memorando al resto de jefes de Estado y de Gobierno de la UE con sus propuestas para modificar el Pacto Fiscal, que incluyen el recurso a eurobonos para financiar «proyectos industriales y de infraestructura».
La idea de que el Banco Central Europeo (BCE) «tenga mayores posibilidades de financiación», de crear una tasa sobre las transacciones financieras y de movilizar fondos estructurales inutilizados completan los puntos de ese hipotético texto, al que añadirá la necesidad de un mayor diálogo con esa institución para «detener la especulación».
«No estamos para crear conflictos, pero tampoco para disimular opiniones discordantes», afirmó Hollande y reconoció estar dispuesto a «abrir esa discusión firme y amistosa con Merkel».
«Deseo que se modifique (el pacto) o que haya uno nuevo», insistió Hollande, quien precisó que ese detalle «forma parte de la renegociación, pero tal y como está no será ratificado».
La respuesta no tardó en llegar desde Berlín. Ese paquete de medidas de disciplina presupuestaria «no es negociable», dijo Merkel en un encuentro con la prensa de su país.
Sugundo pilar
Sobre el crecimiento, palabra de moda en las últimas horas en Europa, la canciller dijo que «desde hace mucho tiempo es el segundo pilar de nuestra política, junto al saneamiento de las finanzas públicas».
Pero además de los dos pesos pesados, el probable próximo presidente de Francia y la jefa de Gobierno de Alemania, otros líderes europeos salieron ayer a terciar en la polémica.
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, declaró que «la política de austeridad no es una política de Angela Merkel», sino que es la política de la Unión Europea.
Rajoy confirmó así su defensa de la política de recortes frente a las voces cada vez más numerosas según las cuales sólo con ajustes no se saldrá de la crisis, sino que se necesita promover el crecimiento económico con mayor inversión y gasto públicos.
El Presupuesto español de este año, el más austero de la democracia, prevé un ajuste de 27.300 millones, a lo que se suman otros 10.000 millones de recortes en salud y educación. El presidente dijo ser consciente de que «pedimos a los españoles muchos esfuerzos» y de que «tardaremos tiempo en que las decisiones del Gobierno» creen empleo y permitan crecer a la economía, actualmente en recesión y con un desempleo del orden del 24%.
Otro defensor del rigor fiscal, el italiano Mario Monti, expresó una posición similar. «No está en la agenda la revisión del Pacto Fiscal», afirmó en declaraciones a un grupo de periodistas tras una conferencia empresarial sobre la salida de la crisis.
Monti no quiso entrar en detalles, pero sus palabras se interpretaron como una respuesta directa a Hollande.
Gasto selectivo
Con todo, pretendió matizar sus dichos al señalar que «las reformas estructurales por sí solas nunca traerán crecimiento» y al considerar que tiene un carácter más bien «deflacionista», cuando lo que se necesita es aumentar el gasto de manera selectiva en materias que fomenten la demanda y generen expansión.
Pero no sólo desde los países llega la reciente oleada de protesta contra la austeridad como única forma de equilibrar los presupuestos. Desde el propio Banco Central Europeo, el presidente Mario Draghi había anunciado el miércoles la necesidad de «un pacto de crecimiento» que complemente al fiscal.
No obstante, las recetas para estimular la actividad en Europa divergen profundamente.
El presidente del BCE aboga por medidas estructurales como reformas del mercado de trabajo, muy diferente de lo expresado por Hollande.
Agencias EFE, ANSA, AFP, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero


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