17 de mayo 2011 - 00:00

Interna K no resiste ya silencio de Cristina

El atípico cierre de listas que impuso el Gobierno a los candidatos porteños terminaba ayer no conformando a algunas porciones del kirchnerismo de la Capital Federal. Es que en las últimas horas el silencio de Cristina de Kirchner sobre la definición del candidato a jefe de Gobierno comenzó a provocar un efecto inverso del que había logrado hasta ahora; con tres aspirantes a competir por el sillón de Mauricio Macri, se mantenía en completo movimiento a todas las tribus. Ahora, al alargarse la vigilia, decae el ánimo en esos campamentos. Además, ayer, tal como había sido acordado, los precandidatos -Amado Boudou, Daniel Filmus y Carlos Tomada- debieron llevar al despacho de Carlos Zannini la lista de 30 postulantes a legisla-dores porteños que acompañará la secreta fórmula K en el cuarto oscuro del 10 de julio próximo.

Algunos de los nominados para las boletas resistían la posibilidad de dejar la selección a manos del secretario de legal y técnica con el visto, además, del responsable de Medios de la Casa Rosada, Juan Manuel Abal Medina, y sin saber aún la fórmula principal. Al punto que, en el campamento de campaña de Boudou -que animan varias agrupaciones- aseguraron que el ministro de Economía habría optado por alcanzarle su propuesta directamente a Cristina. En general, todos apuntaban a que finalmente la lista de candidatos a legisladores locales se puliría sin la presencia del aspirante principal, es decir, el postulante a jefe de Gobierno porteño, algo que no suele ocurrir.

Tomada directamente hizo una lista de 30 candidatos posibles sin orden de prioridad, entre ellos, el secretario de Cultos Guillermo Oliveri; «Tito» Aragón, de la agrupación Martín Fierro; Lito Borello y Raquel Kismer de Olmos. Los primeros lugares según la lista de Filmus los ocupaban Juan Manuel Olmos -titular del PJ porteño-, Gabriel Fuks (Cascos Blancos) y Zunilda Valenciano (UPCN), mientras que el ministro de Economía entre otros anotaba al sindicalista Alejandro Amor, el radical Gustavo López, la titular de la Auditoría porteña, Sandra Bergenfeld; la embajadora Patricia Vaca Narvaja y la humanista Lía Méndez, dejando una plaza a disposición de Abel Fatala y otra de Juan Pablo Schiavi.

Una porción de dirigentes del kirchnerismo se mantenía por la noche atenta a los movimientos que ocurrían en torno a los listados, apostada en un hotel a metros de la Casa de Gobierno, mientras que los seguidores de Boudou recién se alborotaban en el propio Ministerio de Economía antes de terminar el acuerdo para llevar la boleta.

Si bien los kirchneristas aguardan que en las próximas horas la Presidente defina la interna porteña, la espera podría alargarse hasta el viernes mismo, día anterior al fin del plazo para anotar las candidaturas en el Tribunal Superior de Justicia de la Capital Federal.

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