7 de abril 2011 - 00:00

Irritó D’Elía al dar micrófono a acusado por la causa AMIA

Luis D’Elía
Luis D’Elía
La «cuestión iraní» volvió a agitarse en la Argentina a partir de un informe publicado por la revista brasileña Veja, que reveló que el régimen teocrático de Teherán está incrementando su influencia en la región y armando grupos terroristas.

La publicación habría detectado también que Mohsen Rabbani, uno de los acusados por el fiscal argentino Alberto Nisman de haber organizado el atentado contra la AMIA, haría frecuentes viajes a territorio brasileño, pese a que contra él pesa una orden de captura emitida por Interpol a pedido de Nisman.

Ayer, utilizando la radio de su mejor aliado en la Argentina, el piquetero y exfuncionario K Luis DElía, el mencionado Rabbani calificó de «falsa» la versión de Veja y aseguró que quien se ha hecho ver en Curitiba es en realidad su hermano.

DElía llamó a Rabbani a Teherán y lo sacó al aire en su show de Radio Cooperativa para que se explayara contra la Justicia argentina (dijo que las acusaciones contra él y otros ocho iraníes son «cortinas de humo») y le permitió que advirtiera en tono amenazante que «el Gobierno argentino debe dejar los rumores contra Irán y contra el mundo islámico. No hay ninguna prueba contra Irán ni contra nadie», para luego admitir que «la influencia de la república islámica en la zona es mucha y la gente en Latinoamérica se siente hermanada con Irán».

DElía preguntó: «El fiscal Nisman hizo toda una parodia acá con sus habituales mentiras, de que usted habría entrado con documentos falsos a Brasil y que lo habrían detectado, y que hay fotos, toda una maniobra. ¿Qué nos puede decir de esto?». Rabbani respondió: «Es como dijo usted, es un trabajo que ellos están haciendo por los problemas que hoy tienen en Medio Oriente. Es cierto que mi hermano estuvo en Brasil el año pasado, estuvo invitado por los musulmanes, trabajando, pero él también ahora está en Irán».

Veja explicó en un artículo publicado el domingo que esa influencia se canaliza a través de la llegada de miembros de grupos terroristas como Hizbulá, Hamás y Al Qaeda, que contarían con financiamiento del régimen de Teherán.

Mohsen Rabbani era agregado cultural en la embajada iraní al momento del atentado contra la mutual judía, el peor de la historia argentina, que se produjo el 18 de julio de 1994 y dejó 85 víctimas fatales. Además de él, están acusados como organizadores del ataque otros miembros o exmiembros del régimen iraní: el expresidente Alí Akbar Rafsanyani, el viceministro de Relaciones Exteriores Hadi Soleimanpour, los exministros de Relaciones Exteriores Alí Akbar Velayati y de Información Alí Fallahijan, el excomandante de la Guardia Revolucionaria Mohsen Rezai, el exlíder de las fuerzas QUDS Ahmad Vahidi y el exdiplomático Ahmad Reza Ashgari.

DElía no sólo no oculta sus vínculos con Irán, sino que además los exhibe: ayer la DAIA (la representación política de la comunidad judía) advirtió «con preocupación» la intervención de ese país en los asuntos internos de la Argentina se refiere explícitamente a la presencia de Alí Pakdaman, máximo diplomático iraní en la Argentina (no hay embajadores, pese al próspero comercio bilateral que este año rozará los u$s 1.300 millones) en el lanzamiento de MILES, la corriente política que encabeza el piquetero matancero.

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