4 de julio 2014 - 00:00

Israel moviliza tropas y tanques ante lluvia de cohetes desde Gaza

Un creciente activismo palestino (arriba) y movimientos militares de Israel (abajo), un cóctel explosivo que amenaza con una nueva espiral de violencia.
Un creciente activismo palestino (arriba) y movimientos militares de Israel (abajo), un cóctel explosivo que amenaza con una nueva espiral de violencia.
Jerusalén y Gaza - Pese a que israelíes y palestinos afirman no buscar una escalada de la violencia, la tensión recrudeció ayer con el lanzamiento de cohetes desde Gaza y la decisión del Ejército israelí de reforzar, con tanques y tropas terrestres, la frontera.

"Si el lanzamiento de cohetes desde Gaza se detiene, la calma podrá continuar, pero si los misiles continúan, responderemos con fuerza", advirtió ayer el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Según el Ejército, ayer fueron lanzados 20 proyectiles desde la Franja de Gaza, cifra que asciende a 80 desde que el 12 de junio desaparecieran en Cisjordania tres estudiantes israelíes cuyos cadáveres fueron hallados el lunes cerca de la ciudad de Hebrón.

Ninguno de los cohetes causó víctimas graves, aunque un soldado israelí resultó herido por disparos de un mortero. En Sderot, dos cohetes dañaron dos edificios, motivo por el cual varios residentes salieron a las calles a pedir al Gobierno israelí que impulse "una acción militar agresiva".

Israel respondió con la movilización de blindados y de "varias decenas" de oficiales de la reserva para reforzar su capacidad "cerca de la frontera con Gaza", además de ataques aéreos contra objetivos islamistas en esa ciudad, en los que murieron ayer tres milicianos y un niño de 7 años y otras veinticinco personas, en su mayoría civiles, resultaron heridas.

Ayer el brazo armado del Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP) asumió la responsabilidad del disparo de doce proyectiles, mientras que el ala militar Frente Democrático de Liberación de Palestina (FDLP) se atribuyó el lanzamiento de dos de mayor alcance.

En medio de la creciente tensión, tanto el Ejército israelí como el brazo político de Hamás coincidieron en afirmar que no desean un nuevo conflicto que rompa la tregua firmada en 2012, con mediación de Egipto.

Peter Lerner, portavoz castrense israelí, insistió en que la estrategia pasa por "desinflar la tensión", por lo que los soldados tienen orden de reducir los puntos de fricción. "Todas las medidas adoptadas sobre el terreno son limitadas y se enmarcan en la estrategia de defensa y en los continuos lanzamientos de cohetes. El Ejército de Israel prefiere reducir la tensión", reiteró.

El ministro de Economía, Naftalí Bennett, reclamó por su parte una ofensiva preventiva. "De todas maneras habrá una guerra con Gaza. Por eso es mejor si somos nosotros los que la empezamos", afirmó.

Por su parte, las Brigadas de Azedín Al Kasem, brazo armado de Hamás, amenazaron con una escalada bélica si Israel decide lanzar una operación militar a gran escala. "Cualquier paso estúpido que cometan sus líderes hará que sus ciudades sean blanco para nosotros", señalaron. En Jerusalén oriental no cesaba anoche la tensión y continuaba siendo escenario de enfrentamientos entre grupos de jóvenes palestinos y unidades de la Policía desde que el miércoles se halló el cadáver calcinado de un adolescente de 16 años, presuntamente asesinado por judíos nacionalistas en represalia por el crimen de los tres estudiantes.

Los enfrentamientos en Shuafat, en los que resultaron heridas más de 250 personas, se reprodujeron a lo largo del día de ayer en las proximidades de la casa del adolescente, en una tensa espera para su funeral.

Según fuentes médicas, el cadáver será entregado a la familia tras una polémica autopsia y las exequias tendrán lugar hoy, primer viernes de Ramadán.

Agencias EFE, DPA, AFP y ANSA

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