12 de julio 2011 - 00:00

Justo a tiempo

Sergio Agüero festeja el gol más importante del partido, el primero, que tardó 45 minutos de nervios y ansiedad.Lionel Messi jugó un gran segundo tiempo, fue el cerebro de la Selección y asistió en dos goles. No fue el del Barcelona, pero se le pareció.Sergio Batista estuvo muy activo. Dio muchas indicaciones y se lamentó por los goles perdidos. Después terminó festejando.El festejo apiñado de los jugadores argentinos. La Selección ganó con holgura y está clasificada para los cuartos de final
Sergio Agüero festeja el gol más importante del partido, el primero, que tardó 45 minutos de nervios y ansiedad.Lionel Messi jugó un gran segundo tiempo, fue el cerebro de la Selección y asistió en dos goles. No fue el del Barcelona, pero se le pareció.Sergio Batista estuvo muy activo. Dio muchas indicaciones y se lamentó por los goles perdidos. Después terminó festejando.El festejo apiñado de los jugadores argentinos. La Selección ganó con holgura y está clasificada para los cuartos de final
La Selección recuperó la memoria y, volviendo a las fuentes tácticas, consiguió la clasificación goleando a Costa Rica y mostrando otra actitud y principalmente otro juego.

Sergio Agüero fue la gran figura y Fernando Gago le dio una salida fluida de la mitad de la cancha. Lionel Messi con socios que lo entienden brilló como asistidor, jugando de típico enganche y poniendo el pase para dos goles.

Costa Rica jugó a embarullar el partido y lo consiguió en casi todo el primer tiempo, cerrando los espacios y defendiendo con mucha gente, aunque con el gol de Agüero, después de un rebote en el arquero de un remate de Gago, perdió las marcas y se entregó ante el abrumador dominio argentino.

El brillo de Messi

La Volpe sacó un defensor (de los cinco que arrancaron) para buscar más arriba y le dio a la Selección los espacios que necesitaba para golear.

Messi pudo brillar en todo su esplendor y primero le regaló el segundo gol a Agüero con un pase exquisito y después repitió, esta vez con Di María, para marcar el tercero.

Tras el tercer gol, la Selección bajó su ritmo y empezó a graduar su juego tocando lateralmente, sin profundizar. Así las cosas, se crearon situaciones de gol por errores defensivos de los ticos.

El partido había terminado con el segundo gol de Agüero y todo lo que pasó después fue anecdótico, inclusive el gol increíble que se perdió Ezequiel Lavezzi.

La Selección respira aliviada porque ahora empieza otra Copa América, donde cada partido es una final, pero si el equipo recupera la moral y el fútbol, vuelve a ser candidato como al empezar este torneo.

Batista supo cambiar a tiempo su esquema y sus jugadores, y el resultado fue óptimo.