13 de octubre 2014 - 00:00

La economía, el “milagro” de una política estatista

La Paz - Bolivia, uno de los países más pobres de América Latina, tiene actualmente la economía de mayor crecimiento en la región, alimentada por una nacionalización del sector de hidrocarburos que dio abundantes recursos y rédito político al Gobierno de Evo Morales.

Morales, quien llegó al poder en enero de 2006 con un discurso indigenista y antiestadounidense, hace gala a menudo del efecto positivo que generó su más resonante medida: la nacionalización de hidrocarburos decretada el 1 de mayo de ese año.

Con una fuerza integrada por policías y militares, el Gobierno ocupó las instalaciones y campos petroleros en manos de transnacionales, como la brasileña Petrobras y la española Repsol, y negoció nuevas condiciones de contratos, más favorables para el Estado.

Poco antes, una reforma había elevado los impuestos del gas desde un 18% hasta un 50%, medida que fue el punto de partida para que Morales apuntalara su política nacionalista.

De esta forma, la renta que significaba 673 millones de dólares anuales para las arcas del Estado boliviano en 2005 se disparó hasta 5.855 millones de dólares en 2013, según datos de la estatal petrolera YPFB. En el mismo período el Producto Bruto Interno se triplicó de 9.500 millones de dólares hasta u$s 30.381 millones.

El nuevo flujo de fondos permitió al Gobierno un fuerte aumento de la inversión tanto en programas sociales como en infraestructura pública. La política estatista no sólo apuntó a los hidrocarburos sino que se extendió a empresas de telecomunicaciones, administradoras de fondos de pensiones, hidroeléctricas, aeropuertos y otros.

Estas nacionalizaciones, que suelen ahuyentar a capitales foráneos, no tuvieron ese efecto, según un documento del Ministerio de Economía. Bolivia consiguió "en 2013, 1.750 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED) neta", señala el informe, que recuerda que en 1998, durante la ola privatizadora, la IED había alcanzado un pico de 1.024 millones de dólares.

El boom económico "es resultado del excelente contexto externo en el que se desenvolvió la economía boliviana", aseguró Armando Méndez, profesor emérito de Economía de la estatal Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Explicó que "mientras al año 2005 Bolivia exportaba 1.400 millones de dólares en gas, hoy exporta anualmente 6.800 millones, lo que representa casi cinco veces más", con valores mucho más altos. Aquel año el precio del gas estaba en el orden de 2,5 dólares por millón de BTU, y hoy está en 9,3 dólares, casi cuatro veces más, refirió.

Altas tasas de crecimiento y un clima proclive a los negocios hicieron que incluso la clase empresarial de Santa Cruz, principal sector opositor a Morales, se volcara paulatinamente en su apoyo.

Gonzalo Chávez, profesor de Economía en la privada Universidad Católica Boliviana, subrayó, sin embargo, que la economía del país puede mostrar virtudes de forma, pero tiene defectos de fondo. "En una fotografía de la macroeconomía se ve un interesante panorama, con una bonanza económica. Sin embargo, habría que preguntarse por una tomografía de la macroeconomía", dijo.

En Bolivia la pobreza extrema alcanza al 20% de los más de 10 millones de habitantes. Para dar más herramientas de subsistencia, este año el Gobierno aprobó una polémica ley que permite trabajar por cuenta propia a los niños desde los 10 años.

"Uno ve un país con viejos problemas: sigue siendo exportador de recursos naturales, tiene bajísimos niveles de productividad y una economía informal gigantesca que da empleo a un 80% de bolivianos", dijo Chávez.

Sobre las inversiones extranjeras, señaló que los u$s 1.750 millones que arribaron en 2013 a Bolivia resultan poco respecto de los flujos financieros que beneficiaron a otros países de la región. "Perú recibe u$s 6.000 millones de inversiones al año, Chile 8.000 millones de dólares y Colombia 9.000 millones", graficó Chávez, para indicar que Bolivia tiene un largo camino por recorrer.

Agencia AFP

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