Londres - La austeridad comienza a afectar a la reina Isabel II y a los ministros del Gobierno británico, una evidencia de la gravedad de los problemas económicos del país. El primer ministro, David Cameron, pidió a sus ministros y subsecretarios que contribuyan más cada año para sus fondos de pensión, con la intención de demostrar a los ciudadanos que también los políticos están dispuestos a hacer sacrificios en tiempos de crisis. En tanto se congelaron los fondos destinados a la Casa Real, que podrían no aumentar hasta 2015. Desde 2009, de hecho, los ingresos de la reina Isabel II están descendiendo, y ahora, a causa de las nuevas medidas introducidas semanas atrás por el Gobierno de Cameron, podrían no subir hasta 2015. El recorte es el resultado de la sustitución de la «civil list» con el «sovereign grant», según el cual los fondos destinados a la Casa Real están vinculados a las ganancias generadas por las propiedades de la Corona, un portfolio inmobiliario y de terrenos enorme, que incluye toda Regent Street en Londres y la mayor parte de la costa británica.
Agencia ANSA
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