27 de febrero 2009 - 00:00

La sombra, desde Giorgio De Chirico hasta el pop art

La muestra consagrada a la sombra proyectada en el Museo Thyssen Bornemisza, que comentamos en nota anterior se completa con la que se exhibe en la Fundación Caja Madrid.
A principios del siglo XX el Cubismo y los movimientos abstractos desecharon el tema de las sombras. En los años 20 vuelve a alcanzar un nuevo protagonismo con «el retorno al orden» cuya figura notoria es Giorgio de Chirico que consideraba a su obra como un cosmos ordenado. Es en 1912 que nacen sus Plazas de Italia, desiertas, solitarias, bordeadas por arcadas, en algunos casos con monumentos y estatuas, sombras misteriosas que atraviesan el espacio desolado, atemporal, metafísico y que le confieren a la escena un aire fantasmal.
Como se señala en algunos de los textos del catálogo de esta exposición, en gran parte de los realismos del siglo XX las sombras dan a la imagen un aire siniestro que convive con la falsa apariencia de un orden estable. Es lo que ocurre con obras aquí presentes como las de Edward Hopper, Rockwell Kent ambos nacidos en Estados Unidos en 1882, Christian Schad (Alemania, 1894-1982), creador del fotograma, técnica que Man Ray y Moholy-Nagy usarían más adelante, Felix Nussbaum, considerado un extraordinario cronista del Holocausto que murió en Aschwitz en 1944, y sus estremecedoras imágenes en las que la sombra tiene un papel estremecedor, y hasta Pablo Picasso con una obra de 1953 «La Sombra sobre la mujer».
Surrealistas
Uno de los movimientos que dedicó un especial protagonismo al tratamiento de la sombra fue el Surrealismo, principalmente en su vertiente vinculada a la representación de los sueños. Salvador Dalí, Yves Tanguy, René Magritte, Paul Delvaux, Esteban Francés, recurrieron a su empleo y a una técnica minuciosa que los vuelve verosímiles.
En Dalí, las sombras ayudan a recomponer imágenes contradictorias en lo que se ha denominado el método «paranoico- crítico» y del que se exhibe el célebre e hipnótico cuadro «Metamorfosis de Narciso» (1937) perteneciente a la Tate Gallery de Londres. Completan la sala obras de Max Ernst y Joseph Cornell.
Andy Warhol y Roy Lich-tenstein, artistas representativos del Pop Art, usaron la sombra como un elemento más de la vida cotidiana en su empleo de motivos y medios artísticos vinculados a la publicidad. Precisamente, Warhol dedicó una serie completa al tema y su cuadro de 1981, «La sombra» se incluye en la muestra.
Pionero
Ed Ruscha (EE.UU., 1937), considerado también como un pionero del Pop, el alemán Gerhard Richter, uno de los más caros y exitosos pintores contemporáneos, los italianos Claudio Parmiggiani (1932), la ausencia, espina dorsal de su obra y Tobia Ercoli (1943), han sido atraídos por el tema convocante de la muestra.
El protagonismo de la sombra en la fotografía del siglo XX ha sido central y los ejemplos más notorios pueden verse en Man Ray, Brassaï, André Kertész, Alexander Rodchenko, An-sel Adams, Ralph Steiner, Dorotea Lange, así como en los españoles Nicolás de Lecuona, Pere Catalá Pic, Francesc Catalá Roca. Cierran la sección tres fotografías de la artista británica contemporánea Sam Taylor-Wood (1967), célebre por fotografiar artistas llorando ante la cámara o sus autorretratos, su cuerpo suspendido en el aire y la sombra proyectada sobre la pared.
La sombra, como puede comprobarse, ejerció y ejerce una gran fascinación entre los artistas y los poetas, por ejemplo, el surrealista Robert Desnos («Tanto amé tu sombra/que ya no me queda nada de ti./ Sólo me queda ser la sombra entre las sombras/ser cien veces más sombra que la sombra/ ser la sombra que retornará y retornará siempre.../»).
La muestra cierra el 17 de mayo.

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