- ámbito
- Edición Impresa
Lanús sigue con vida
Marcos Astina no se va a olvidar nunca de su debut. Le hizo un gol a Boca y jugó muy bien. El chico de 17 años tiene mucho futuro y colaboró para que Lanús le empate a Boca y siga vivo.
Guillermo Barros Schelotto priorizó el descanso de sus titulares para jugar la final de la Copa Sudamericana el miércoles ante Ponte Preta en Brasil y como tiene chances ciertas de ser campeón, también van a pedir la postergación del final del torneo (ver pág. 33).
A pesar de todas las ventajas que dio Lanús, Boca no lo pudo ganar y hasta pudo llegar a perderlo porque estuvo dos veces en desventaja.
Lanús lo sorprendió con sus jóvenes, que presionaron muy bien en la mitad de la cancha, no dejaron que Fernando Gago se hiciera dueño del balón, y jugando en ofensiva, con delanteros veloces y con mucha ambición.
Así las cosas, a los 23 minutos, el debutante de 17 años Marcos Astina tuvo su minuto de gloria, cuando recibió una pelota en el área y derrotó a Agustín Orión con un gran tiro cruzado.
Carlos Bianchi hizo entrar a Nicolás Blandi y Juan Sánchez Miño por Emmanuel Gigliotti y Joel Acosta, en el entretiempo, y el equipo salió al segundo con otro ímpetu.
A los 5 minutos, Nicolás Blandi consiguió el empate, y a los 8 Lanús se quedó con 10 hombres por la expulsión del "Marciano" Ortiz por doble amarilla y allí Boca tuvo el partido servido para ganar y seguir soñando con un título.
Lanús se reordenó en la mitad de la cancha con el ingreso del "Pulpito" Diego González por Valdez Chamorro, pero no resignó ataque ya que puso a Pereyra Díaz por Astina y siguió con tres delanteros, en un 3-3-3.
A los 17 minutos, Agustín Orión cometió un error infantil cuando sacaba la pelota y Lanús no lo perdonó, porque Oscar Junior Benítez aprovechó el centro de Pereyra Díaz y puso el 2 a 1. Un minuto después, el propio Benítez quedó mano a mano con Orión y la tiró apenas afuera.
Lanús perdonó y Boca no, porque Juan Sánchez Miño en jugada personal marcó el empate. Bianchi hizo debutar al chico Celeste para jugar con tres delanteros, pero no pudieron vencer la resistencia de Lanús, que los últimos 10 minutos los jugó con 9 hombres por la expulsión de Víctor Ayala.
Lanús había "dejado de lado" el campeonato local y sigue vivo. Boca volvió a demostrar que no merecía ser campeón.


Dejá tu comentario