La visita de la canciller alemana Angela Merkel, pone sobre la mesa un preocupante tema, el de las Llcitaciones públicas, privadas, contrataciones directas y su falta de transparencia, reclamo transmitido por los empresarios de origen alemán radicado en nuestro país y sobre todo a las contrataciones directas a las empresas chinas. Argentina probó muchos métodos o sistemas de compras, algunos espurios pero de apariencia legal, como aquel que dejó de herencia Carlos Menem, que permitía contrataciones directas de hasta un millón de dólares con solo dos presupuestos y sin llamado a licitación, ni pública ni privada y que la Unión Argentina de Proveedores del Estado (U.A.P.E.) batalló hasta dejarla sin efecto (debió intervenir el secretario de Comercio de los EE.UU. que se encontraba circunstancialmente de visita en nuestro país).
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Otros procedimientos licitatorios ponen cláusulas "aparentemente legales", pero que en realidad son dirigidas para beneficiar a determinada empresa o bien por ignorancia de hecho y de derecho o creyendo desde su ángulo beneficiar al Estado Nacional/Provincial o Municipal cuando en realidad serán ellos mismos los perjudicados. Algunos fijan como requisito altos montos de facturación, lo cual hace que las compran se concentren en grandes empresas, descartando a las pymes, otras piden complejos sistemas de entregas, ejemplo una resma de papel en 3 horas o una carpeta en el mismo tiempo. Este sistema de pedido en licitación se está generalizando, en diversos rubros e inclusive en medicamentos y mientras el Estado sea cual fuere, cree interpretar que será más ágil y económico.
Los proveedores pymes que generalmente no cuentan con esta logística de distribución pues carecen de infraestructura, cantidad de camiones, camionetas o grandes depósitos, afirman lo contrario, pues consideran que este "servicio puerta a puerta" del mas mínimo producto (1 resma o 1 carpeta) encarece notablemente el costo final del producto. No se puede evaluar el costo de un producto cuando es indeterminada la logística requerida, (ejemplo no hay frecuencia determinada en los puntos a entregar, son numerosos los puntos y distantes entre sí), es indeterminada la prontitud requerida (puede ser de 24; 48, 72 horas o bien en 3 horas) , la emergencia, cantidades pedidas y a entregar. Todo es impreciso, nada es claro o determinado como debe ser una clara y correcta licitación. La corrupción se presenta con más facilidad, cuando dependen de "la buena voluntad o decisión del funcionario".
Por otro lado, mientras el Estado manifiesta que se encuentra con exceso de personal ( claramente el millón y medio de empleados sumados por el anterior Gobierno) y que los sueldos de los mismos (muchas veces demasiados bajos) ocupan el 17% del gasto, el Estado debería fijar su mirada en capacitar a su personal y requerirle las mismas urgencias que solicita al proveedor. El Gobierno nacional- aceptó que hay que trabajar para mejorar la publicidad de los pliegos, algunos se publican (amparados por Ley de emergencia,) con 48 o 72 horas de anticipación a la apertura, requiriendo muestras complejas de especial elaboración, lo que atenta contra la transparencia y disminuye sensiblemente la concurrencia a las licitaciones. Otro punto conflictivo y que torna indeterminado los precios, es la variable de productos y servicios todo en conjunto, hemos visto licitaciones de centenares de miles de folletos e impresos, licitados en un renglón único, juntamente con el armado de escenarios, proyectores, etc. Este proceder atenta notoriamente la transparencia de licitaciones y son de difícil evaluación, motivo por el cual se pagan sobreprecios lo cual podrían ser fácilmente evitados. No sólo es combatir la corrupción y lograr mayor transparencia, sino también cuidar el erario público logrando bajar el costo del Estado. El otro tema es el hackeo de las compras vía internet, pero es tema para otra nota.
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