- ámbito
- Edición Impresa
Las lluvias en Sudamérica trajeron alivio para los cultivos y bajas en el mercado de granos
La recomendación es que para la soja, en caso de que vuelva a aparecer el futuro a u$s270, es un buen valor para fijar precios. Las mejoras climáticas presionan a las cotizaciones de la oleaginosa.

Teniendo en cuenta estos factores y las perspectivas de lluvias para las zonas productivas de Sudamérica en los próximos días, se remarca la importancia de haber tomado precio por el 20% de la producción de soja proyectada para la campaña 17/18 a los valores actuales. En el caso de que vuelvan a aparecer los u$s270, se recomienda avanzar un 10% más en ventas.
En lo que respecta al maíz, el USDA ajustó a la baja los stocks finales de EE.UU. para el ciclo 17/18, como resultado de una mayor utilización del cereal para la producción de etanol. Aunque el impacto en los precios de esta merma resultó bajo debido a que nos encontramos en un escenario de abundante oferta mundial. De hecho, en el mismo informe los stocks finales mundiales fueron incrementados.
A nivel local, los cultivos de maíz temprano están sufriendo por falta de humedad, la cual, a su vez, empieza a complicar la incorporación del maíz de segunda. Ante este escenario, se recomienda ser más cautos a la hora de cerrar negocios para el maíz temprano, porque la floración ya comenzó en muchas zonas y el estrés hídrico en estas instancias repercute directamente en el rendimiento. Recordemos que hoy por hoy, el maíz marzo/abril es casi una primicia, y con la tendencia a sembrar proporcionalmente cada vez más tardío, el maíz temprano vale. Aunque habría que hacer la salvedad del gran carry que nos deja la campaña 16/17, el cual pasará a formar parte de la oferta de maíz del ciclo 17/18. En tanto para el maíz tardío seguimos buscando los u$s150. De alcanzar ese nivel, no escatimar ventas, ya que de darse una siembra normal, abundará la oferta tanto en Argentina como en Brasil.
Oportunidad para el trigo
Finalmente, en el caso del trigo, el informe del USDA tuvo un tinte bajista, con aumentos de stocks norteamericanos y mundiales mayores que lo esperado. De hecho, con este nuevo ajuste los inventarios globales de trigo alcanzaron un nuevo récord.
Otro factor a destacar es que para este año se prevé que Brasil importe 8 millones de toneladas de trigo, tocando su máximo en los últimos 10 años, dado que fracasó su producción doméstica del cereal. Este dato cobra especial relevancia para Argentina por ser su primer proveedor del grano, pese a que Brasil dispuso recientemente la apertura de sus compras de trigo ruso. Creemos que Argentina no perderá terreno comercial y logrará colocar en el país vecino cerca de 5 o 6 millones de toneladas de trigo.
| (*) Dante Romano, Paula Picollo y Paula Broglia. |


Dejá tu comentario