12 de febrero 2009 - 00:00

Lo mejor de "Milk" es un exacto Sean Penn

Sean Penn hasta sonríe como se ve sonreír en las fotos al auténtico Harvey Milk, activista gay que llegó a concejal por San Francisco y fue asesinado en 1978.
Sean Penn hasta sonríe como se ve sonreír en las fotos al auténtico Harvey Milk, activista gay que llegó a concejal por San Francisco y fue asesinado en 1978.
«Milk» (EE.UU., 1978, habl. en inglés). Dir.: G. Van Sant. Guión: D.L. Black. Int.: S. Penn, J. Brolin, E. Hirsh, J. Castro, D. Luna, A. Pill, V. Garber, D. O'Hare.

Sean Penn está muy bien, y hasta sonríe como vemos sonreír en las fotos al auténtico Harvey Milk cuya vida representa. Incluso se le parece, gracias a la nariz que le puso un buen maquillador. También San Francisco parece la de los tiempos de Milk, aunque por ahí surgen fugaces propagandas de bebidas actuales, o teléfonos de diseño posterior (probables sponsors de la producción). Todo cumple con la intención: recordar cómo era la lucha por los derechos de los gays en los 70, en especial frente a la Proposition 6 contra los docentes homosexuales (justo ahora que se discute la Proposition 8 contra los casamientos entre personas del mismo sexo), y quién fue el primer candidato abierta y proclamadamente gay que llegó a un cargo público por el voto de sus conciudadanos.

  • Político mañoso

  • Esto es lo que cuenta la obra, sin santificar a su héroe, que fue político mañoso y amante desconsiderado, sin superar un nivel de telefilm biográfico, y sin dejar de mostrar, eso sí, cuán jóvenes, lindos, alegres, unidos y variados eran los chicos de los 70, qué bueno es alentar a los adolescentes indecisos, y cuán malos son los policías, los católicos, y los protestantes fundamentalistas.

    La simplificación ignora varios datos históricos. Por ejemplo, el pasado de Milk como teniente de marina, su empleo político del marine gay que salvó a Gerard Ford de un atentado, el decisivo rechazo público de Ronald Reagan a la Prop. 6 (sólo se ve el de Jimmy Carter), sus acuerdos con el reverendo Jones (el mismo que hizo matar a 900 fieles en Guyana), y hasta la interesante labor del alcalde George Moscone, que queda descolorido frente a la figura del único tipo lúcido y brillante de la película, o sea Milk, de cuyos aportes sólo vemos el impulso a los homosexuales y una campaña contra la suciedad de las mascotas en calles y paseos públicos.

    Elogiable Josh Brolin como el colega crecientemente trastornado que terminacometiendo doble asesinato.Flojas, las escenas de acción. A discutir, el plano emblemático donde Milk, su amante, y tres chicos preadovacacionales.lescentes concurren unidos a la asunción del referido cargo público.

    Entre mayores de edad, las escenas de sexo. Dirigió, Gus Van Sant, que esta vez, en busca de mayor audiencia, redujo demasiado su nivel artístico habitual.

    P.S.

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