2 de diciembre 2011 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Gran cantidad de operadores del mercado ayer en el Tattersal, en el evento del Standard Bank. En el centro, el economista Miguel Kiguel, Alejandro Ledesma y Juan José Ciro (CEO y tesorero del Standard Bank) y Claudio Recco (Bunge). Abajo, el equipo de Tesorería a pleno.
Gran cantidad de operadores del mercado ayer en el Tattersal, en el evento del Standard Bank. En el centro, el economista Miguel Kiguel, Alejandro Ledesma y Juan José Ciro (CEO y tesorero del Standard Bank) y Claudio Recco (Bunge). Abajo, el equipo de Tesorería a pleno.
Una semana corta pero más que placentera para operadores. Las esperanzas de que haya vida en Europa tras la cumbre del 9 de diciembre y el acuerdo de los bancos centrales hizo explotar cotizaciones. Hoy, como todos los meses, habrá que rezar mirando a Washington, dado que se difunde el dato de empleo norteamericano, que puede excitar o hundir a los papeles cotizantes. Son jornadas no aptas para cardíacos, pero el comienzo de los eventos de fin de año ayuda y mucho a descomprimir tensiones. Anoche finalmente llegó el esperado cóctel con el que la Tesorería del Standard Bank despide del año y aprovecha para compartir un momento con sus clientes. Como en 2010, se llevó a cabo en el Tattersall de Palermo y convocó a más de 250 personas. Una noche primaveral perfecta con excelente comida y tragos, muy buena música y la novedad de esta edición: un show aéreo con artistas circenses. En otro evento, se habló también de mercados locales y la economía. Fue en el desayuno de la Cámara de Comercio Argentino China del miércoles en el Restaurante Royal China, en Puerto Madero. Carlos Melconian fue quien esbozó lo que se viene en 2012 en el país junto a setenta empresarios de esta cámara, en constante crecimiento como la economía oriental. Por último, el inicio de la final de la Copa Davis hoy mantendrá en vilo a los operadores locales. Varias apuestas en Nueva York sobre el resultado, con un claro predominio de los españoles sobre los argentinos en las expectativas de los operadores de mercados emergentes. «Ojalá que corran igual suerte que la Bolsa de Madrid en 2011», dijo un argentino.

Hoy se conocerá el dato oficial de salida de depósitos en moneda extranjera de la semana pasada, que se habría ubicado en torno a los u$s 250 millones, es decir, un promedio de u$s 50 millones diarios de retiro. Esta semana ese promedio fue aún menor, con un retiro que habría promediado los u$s 35 millones, lo que hace un total semanal algo mayor que los u$s 130 millones en cuatro días (ya que el lunes no cuenta porque fue feriado). Sin embargo, en algunas entidades ya comenzó la discusión interna respecto de cómo actuar en relación con el mercado de dólares. Y en ese sentido, una postura que comienza a ganar terreno en la banca privada es la posibilidad de comenzar a remunerar «en serio» a quienes realizan un plazo fijo en moneda extranjera, es decir que los bancos darían un incentivo al ahorrista por mantener sus divisas en el sistema financiero. Hasta ahora, esa tasa era de apenas un 0,5%, en línea con lo que pagan los bancos en Estados Unidos. Pero tendría lógica, razonan, llevarla a niveles más parecidos al 3%. Además de la tasa, aparece un incentivo adicional que es la exención del Impuesto a los Bienes Personales por el monto que se deposite en moneda extranjera, que puede llegar hasta un 1,5%. De esta forma, el beneficio que recibe el ahorrista entre ambos conceptos se ubicaría en torno al 4,5%. Como castigo adicional a quienes mantienen los dólares inmovilizados, seguirá aumentando muy fuerte el costo de la caja de seguridad. Este año la suba fue del 50% y subiría otro tanto el próximo.

Los plazos fijos en pesos crecieron a buen ritmo en noviembre, más de $ 4.000 millones. Y el stock de depósitos privados subió cerca del 2%. No es para entusiasmarse, pero al menos quebró el estancamiento de septiembre y octubre. Claro que el precio fue elevado, ya que los ahorristas fueron atraídos por tasas que en promedio llegaron al 20%. Al menos durante diciembre, resulta improbable que esos rendimientos bajen, lo que genera mayores costos para la actividad bancaria. Este fenómeno se refleja en un encarecimiento del crédito y la disminución de líneas para las empresas, en particular para las pymes. Claudio Cesario, el titular de ABA, la cámara que agrupa a la banca extranjera, aplicó la lógica pura durante el brindis con periodistas que se realizó ayer: «Si no aumenta el ahorro, no puede haber crédito». Los banqueros advierten que el arranque del año próximo será mucho más ajustado, ya que se aplicará la lógica de Guillermo Moreno para el comercio exterior: cada punto de aumento de los depósitos será un punto de aumento del crédito, así como por cada dólar que se importa luego debe realizarse una exportación por un monto similar.

· Más preocupados que los banqueros están los ejecutivos del sector de seguros de vida. Ya comenzaron esta semana a «repatriar» las divisas que mantenían en el exterior. Se calcula que el monto total que debe ingresar antes del 24 de diciembre se acerca a los u$s 2.000 millones, según las propias compañías le comunicaron al Gobierno. Esos dólares deben transformarse en pesos y luego las empresas le deben buscar destino. Se supone que la mayor parte del dinero irá a la compra de bonos en moneda extranjera, como Boden 2012 o Bonar X. Ambos pueden ser adquiridos en pesos. El problema es que este cambio de portafolio (de bonos del Tesoro norteamericano a Boden) generó la reacción de muchos asegurados, que ahora reclaman la devolución de sus coberturas. Algunas compañías pudieron devolver los fondos en dólares. Otras, al tener acceso limitado al mercado de cambios, se vieron obligados a ofrecer la devolución del contrato en dólares, pero entregando pesos al tipo de cambio oficial. Una suerte de pesificación que vuelve a ponerle mucha tensión a una industria que había quedado prácticamente destruida después de 2001.

En esta oportunidad el ejecutivo de banca privada que se escuda bajo el seudónimo de «el Oso» cambió el formato de su mail que envía todos los jueves a clientes. Recurrió a una serie de preguntas y respuestas que él mismo se responde. Una suerte de Dr. Jeckyll y Mr. Hyde del mercado financiero. Éste es el autorreportaje de «el Oso»:

«La semana pasada fue la peor semana de Acción de Gracias desde 1931, y 72 horas después el mercado subió un 8% desde el mínimo del viernes.

Pregunta: ¿Se justifica esta suba? ¿Es duradera sobre la base de los anuncios del Club Fed (por los 6 bancos centrales)?

Oso: Sí en el corto plazo. No en el mediano y largo.

P.: ¿Qué esperamos para los próximos 10 días?

Oso: Mañana (por hoy) tendremos el número de desempleo, el cual puede darle al mercado un poco más de oxígeno en caso de superar el número que se espera (150.000 nuevos puestos) y que baje el desempleo del 9%. Por el contrario, si las cifras no superan las expectativas, sería muy negativo para las Bolsas. Pero el mercado estará a la espera la próxima semana de lo que anuncien (creo que ya perdimos la cuenta las veces que lo hicieron) los europeos.

P.: Por último, ¿cómo se sale de esta crisis?

Oso: Según uno de los miembros de la Fed, Mr. Bullard, es con austeridad fiscal, inflación o default. Este señor también dijo que la crisis de Europa llevará años solucionarla. Además, dijo que la gente se equivoca si piensa que el BCE puede resolver la situación. En resumen, lo que hicieron ayer es darle más droga al enfermo, pero de esta forma sigue la adicción, por lo tanto seguirán los problemas. Haciendo la salvedad de que estamos a llegando a fin de año y muchos querrán que el S&P cierre en positivo para cobrar sus premios por performance, por lo tanto no entusiasmarse y dejarse llevar por el rally de Navidad y fin de año porque la realidad lejos de mejorar sigue empeorando». Un pesimista genético.

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