19 de enero 2009 - 00:00

Lombardi optimista con los cambios en su equipo

Para el ministro Hernán Lombardi, «habrá un antes y un después, de la gestión de la funcionaria que asume el miércoles».
Para el ministro Hernán Lombardi, «habrá un antes y un después, de la gestión de la funcionaria que asume el miércoles».
El ministro de Cultura del Gobierno de la Ciudad, Hernán Lombardi, designó a la galerista, curadora y teórica del arte Florencia Braga Menéndez, directora general de los Museos de la Ciudad, cargo que asumirá el miércoles.

Cuando en el ocaso de los años 90 Braga Menéndez abrió Blanca, una galería con características de museo, inauguró un estilo que bien se puede definir como corporativo: organizó exposiciones con curadurías conjuntas en diversas instituciones, fundó la nueva asociación de Galerías de Arte Argentino Contemporáneo y creó el Anillo de Cooperación Regional, un programa de intercambios con galerías latinoamericanas. El año pasado, cuando recibió una invitación para participar de la Feria de Milán, la hizo extensiva a los colegas de su generación y consiguió el apoyo financiero del ministro Lombardi, quien, dejó atrás los prejuicios que genera el mercado y valoró el trabajo de los galeristas para insertar el arte argentino en los circuitos internacionales.

Pero el perfil de la futura funcionaria no se agota fácilmente. En el último Festival de Cine de Roma fue aplaudida por su actuación en «El Artista», el film de Mariano Cohn y Gastón Duprat. Y, por supuesto, su futura gestión, justo cuando los museos de todo el mundo despiertan el mayor interés, suscita expectativas: deberá descubrir las posibilidades de un cargo que ha permanecido en la sombra desde su creación, opacado por los más o menos eficientes directores de los museos porteños. El sábado, Braga Menéndez y Lombardi interrumpieron una reunión de trabajo para dialogar con este diario, y hablaron sobre la política que diseñaron para los museos.

Periodista: ¿A qué se debe la elección de Braga Menéndez para este cargo?

Hernán Lombardi: Es una persona que le va a dar al equipo de Cultura y básicamente a los Museos de la Ciudad un vuelo inolvidable. Con todo el respeto que me inspiran quienes forjaron la historia, creo que va a haber un antes y un después, una transformación sustantiva. Es inteligente, y tiene además voluntad de trabajo, que es lo importante.

P.: ¿Siempre es tan optimista?

H.L.: Los cargos públicos acarrean sinsabores que seguro van a venir y habrá que afrontar. Pero después de este año de gestión tenemos motivos para ser optimistas. Si hoy miro la Ciudad inundada de sucesos culturales de todas las disciplinas y en todos los barrios, creo que hay motivos para ser optimista.

Florencia Braga Menéndez: A veces conseguir el éxito resulta más fácil que provocar el fracaso. Con la producción cultural que tiene Buenos Aires, lo lógico es que la gestión sea exitosa.

P.: Pero hay obstáculos difíciles de sortear. El Museo de Arte Moderno es un lugar clave para los artistas, muchos han donado obras que permanecen en los depósitos porque aún permanece cerrado.

H.L.: Está cerrado desde hace años. Nosotros pusimos en marcha la obra.

P.: ¿Qué planes tienen para los Museos?

F.B.M.: Lo central es revisar lo actuado y reforzarlo.

H.L.: Habrá programas transversales con múltiples contenidos que servirán de ayuda y brindarán, dentro de la diversidad de cada institución, una identidad que será la marca de todos los Museos de Buenos Aires. Luego, la Dirección trabajará en equipo para entablar un diálogo con los directores de los Museos.

F.B.M.: Son varios los programas, como el de intercambio y apertura a los museos del exterior, para acentuar el diálogo con diversas ciudades del mundo. Pero mi real desafío es armar un equipo de gente para ayudar la gestión de los museos, y generar la mística del equipo. Si los grupos no comparten la mística, es imposible lograr algo.

P.: En los últimos años la cantidad de Museos de la Ciudad se ha duplicado, ahora son doce. Este crecimiento, además de incrementar el gasto presupuestario, no siempre está acompañado por contenidos que lo justifiquen.

H.L.: La red de museos no responde a una planificación, en ocasiones aumenta con las donaciones y es evidente: hay áreas que merecerían tener un museo y otras donde se superponen.

F.B.M.: Es importante que todos tengan una misión que cumplir con la gente. El Museo que crearon en Memphis, donde mataron a Martin Luther King, es un lugar donde el visitante se encuentra con las conquistas sociales del hombre. No tiene una arquitectura que connota la sacralización del patrimonio, de hecho es un motel, pero con un excelente trabajo de museografía depara una experiencia transformadora, le habla a la gente sobre lo que es la gente.

P.: ¿Es algo más que un museo que cuenta una historia?

F.B.M.: Tiene algo que es trascendente. Los museos están ligados a la memoria y tienen la posibilidad de transformar a la gente, aunque hay diferentes escalas: algunos funcionan como espejos de la sociedad, y otros muestran un recorte de lo sobresaliente.

H.L.: Acabamos de reinaugurar el Museo Luis Perlotti, que es muy significativo para la gente del barrio de Caballito, porque allí vivió y tuvo su taller el artista.

P.: ¿Consideran los museos como espacios de inclusión social?

H.L.: Sí. El museo es un espacio de soberanía del ciudadano.

P.: Aunque existe el antecedente de Teresa Anchorena, que mantiene su galería siendo funcionaria porque la ley lo permite, ¿no es incompatible este cargo con el papel que cumple un galerista?

F.B.M.: Quiero hacer las cosas bien, lo correcto. Estoy pensando en delegar la dirección de la galería y voy a renunciar a la presidencia de la Asociación. Por otra parte, hay algo que me dijo Lombardi y que es fundamental para una buena gestión: que todos los museos de la Ciudad deben ser importantes, además de los que dependen de la Dirección.

Entrevista de Ana Martínez Quijano

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