22 de febrero 2013 - 00:00

Los mejores ríos para dejarse llevar

Amigos, familias o grupos con aspiraciones más deportivas recorren cada verano todas las opciones de rafting y actividades similares que ofrecen los ríos argentinos.
Amigos, familias o grupos con aspiraciones más deportivas recorren cada verano todas las opciones de rafting y actividades similares que ofrecen los ríos argentinos.
Heredera de los antiguos aventureros que descendían por caudalosos ríos transportando enormes troncos recién talados, la práctica del rafting es desde hace algunas décadas una de las actividades de aventura más buscadas por el turismo en todo el mundo. Los rápidos se han convertido así en un imán no sólo para deportistas, sino también para aficionados que disfrutan de corrientes de agua alejadas del peligro y orientadas a la diversión. El verano es una temporada ideal para dejarse llevar por la frescura de los rápidos y la Argentina ofrece un muy variado abanico de opciones a lo largo de toda su geografía, en ríos de la Patagonia, Cuyo, el noroeste y el noreste. Veamos algunos de los mejores sitios. Las provincias del sur argentino son buscadas por todo tipo de público, ya sea aquellos que buscan el riesgo de los niveles más complejos como los que ven al rafting como una razón más para pasear por la Patagonia.

PATAGONIA

Sobresale en Neuquén, en Villa Pehuenia, el río Aluminé, que posee tres secciones con distintas dificultades. El primer sector es de 18 km, de categoría III y IV (ver aparte), para personas con experiencia; el segundo mide 35 km, de tipo II y III, recomendable para principiantes; y la sección tercera es de 6 km, de tipo II, con rocas y rodeada de bosques de cipreses.

En la misma provincia, el río Hua-Hum, cerca de San Martín de los Andes, ofrece rápidos de tipo II y III, perfectos para la recreación, en un entorno de bosques.

En Río Negro, San Carlos de Bariloche, declarada Capital Nacional del Turismo Aventura, sobresale con su río Manso, dentro del famoso Parque Nacional Nahuel Huapi, el cual posee rápidos de clase II combinados con torrentes tipo IV y tramos clase III.

A su vez, en Chubut se encuentra el río Corcovado, en Esquel, con dificultad de tipo II y III.

CUYO

Uno de los sitios más disfrutables para hacer rafting es el Cañón del Atuel, en San Rafael, provincia de Mendoza. Aunque apto durante todo el año, el río Atuel es perfecto durante el verano, con recorridos de dificultad baja, media y alta a lo largo de circuitos de entre 6 y 16 kilómetros.

En la misma provincia, el río Mendoza, cerca de la ciudad capital, también ofrece sus aguas para el rafting con un circuito de cerca de 15 kilómetros y dificultades de entre II y III.

Más al norte, en San Juan, en el río Jáchal, cerca de la localidad de Rodeo, hay una muy buena opción para flotar por rápidos que alcanzan niveles de dificultad de entre III y IV.

NOROESTE

En esta región Salta es el lugar elegido. Allí se encuentra el río Juramento, que ofrece rápidos clase III a lo largo de 34 km que se recorren durante medio día. La zona es la comprendida por el Dique de Cabra Corral, a pocos kilómetros de la ciudad de Salta, donde se realizan varias otras actividades de turismo aventura.

NORESTE

La provincia de Misiones tiene una excelente propuesta en los Saltos del Moconá, en el río Uruguay, donde se realizan descensos a bordo de gomones, en medio de caídas que pueden acercarse a los 15 metros y en medio de la espesa selva misionera.



Datos útiles



Las distintas propuestas de rafting en la Argentina manejan tarifas que rondan desde los $ 100 por experiencias de una hora aproxidamente hasta $ 500 por salidas de medio día con comidas y traslados incluidos.

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