De las películas ya clásicas, sobresalen tres obras de Peter Bogdanovich: "Míralos morir" (la primera de él y la última de Boris Karloff), "La última película" y "¿Qué pasa, doctor?". Luego, "Los paraguas de Cherburgo" y "El caso Thomas Crown", las animaciones de la factoría Aardman ("40 años de Aardman", "Pollitos en fuga"), "El aura" (Fabián Bielinsky), "Apenas un delincuente" (Hugo Fregonese), "Toda una noche" (Basil Dearden, jazz y celos shakesperianos en los '60), "Los puños en los bolsillos" (Marco Bellocchio) y la comedia de humor negro "El mercader de la muerte" (Douglas Hickox, con Vincent Price).
De los que alguna vez podrán ser clásicos, "Hitchcock/ Truffaut" (Kent Jones, ideal para cinéfilos avanzados), "Ultimas conversas" (entrevistas a varios adolescentes y una niña, último documental del recordado maestro Eduardo Coutinho), "La academia de las musas" (José Luis Guerin), el ácido "La calle de la amargura" (Arturo Ripstein) y "Sangue del mio sangue" (la nueva de Marco Bellocchio).
Entre los documentales biográficos hay interesantes miradas sobre Richard Nixon en privado ("Our Nixon", Penny Lane), el escenógrafo Jorge Sarudiansky ("Saru", Ale Isler), el analista Enrique Pichón-Riviere ("El francesito", Miguel L. Kohan), el pionero del cine argentino de animación Quirino Cristiani ("Sin dejar rastros", Diego Kartaszewicz), el singular cineasta canadiense Guy Maddin ("The 1.000 Eyes of Dr. Maddin", Yves Montmayeur) y la dupla Mr. Chasman y Chirolita ("¿Dónde estás, negro", Alejandro Maly, que bien hubiera podido ir a competencia).
| Paraná Sendrós |


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