"La obra de Josep Maria Miró tiene muchos desafíos. Uno de ellos es tocar como punto de partida un tema tan terrible como el abuso infantil, pero enfocado desde otra óptica: desde un acusado que puede ser inocente", agrega.
"El Principio de Arquímedes", dirigida por Corina Fiorillo, transcurre en el vestuario de un natatorio donde uno de los profesores, Esteban Meloni, es acusado de abusador por haber tenido un gesto, demasiado afectuoso, con uno de sus pequeños alumnos. Beatriz Spelzini interpreta a la exigente administradora del lugar y Slipak a otro profesor de natación que empieza a sospechar de su colega. Mientras que Nelson Rueda compone al padre de un alumno que, alertado por los rumores, llega furioso al lugar.
"La gente sale impresionada", comenta Slipak. "Muchos profesores, psicólogos y sociólogos nos manifestaron su deseo de recomendar la obra a sus colegas. Y a la vez, es una obra popular".
A los 27 años, Slipak exhibe una gran madurez. Es padre de una niña de cinco, quiere volver a dirigir teatro y está incursionando en la escritura "desde "distintos géneros". Este año va a reestrenar, junto a Lisandro Rodriguez, "Relato íntimo de un hombre nuevo", la obra que escribió y dirigió para la Bienal de Arte Joven; en televisión seguirá grabando la miniserie "Los siete locos" con dirección de Fernando Spiner y Ana Piterbarg; y en cine protagonizará varias películas: "Como ganar enemigos" de Gabriel Lichtmann, "Resurrección", de Gonzalo Calzada (junto a Patricio Contreras) y la película "de género" "Toda la noche", de Tamae Garateguy, actualmente en rodaje.
También participará en el film "UPA 2" de Santiago Giralt, Camila Toker y la mencionada Garateguy, "donde hago un personaje sexópata, obsesivo, tenso y neurótico". También aguarda el estreno de la próxima película de Luis Ortega: "No sé si saldrán mis escenas o no, por lo experimental del caso. A mí me encanta y enloquece el cine experimental y de improvisación".
Periodista: ¿Qué temas le interesan en particular?
Martín Slipak: Todo, pero por alguna extraña razón, de chico siempre me tocaba estar en proyectos con problemáticas sociales macro: genocidios, dictaduras. A mí me gusta escribir sobre cosas más micro: la obsesión; la soledad; el dinero; el trabajo y lo ridículo del ser humano, sobre todo de aquellos que se creen superiores.
P.: ¿Qué temas pone en tela de juicio "El principio de Arquímedes", más allá de su anécdota perturbadora?
M.S.: El miedo, la irracionalidad, los prejuicios, la especulación, la manipulación de la información, las redes sociales, los vínculos de poder, la familia, la educación...
P.: Usted integró el grupo de chicos que en "Magazine For Fai" actuaban como gente grande ¿En algún momento lo desilusionó el mundo adulto?
M.S.: No, porque aún no logro entenderlo. El día que lo entienda puedo llegar a convertirme en un ciruja o en rey de la Argentina. Mientras tanto, trato de ser buen padre y seguir trabajando.
P.: ¿De qué trabajos actorales está más orgulloso?
M.S.: De "Magazine For Fai", "Resistiré, "Tratame bien", "Una bestia en la luna", " Sallinger" y la película "Sin retorno". Creo que en esos trabajos entendí qué nota tocar dentro del pentagrama.
P.: Usted se definió como "una persona bastante enroscada, un pacifista calentón" ¿Por qué?
M.S.: Enroscado porque nunca sé lo que hay que hacer o decir. Pacifista calentón porque tengo una visión tan utópica de la generosidad y la confianza que, cuando los hechos me hacen sentir que estos dos elementos son inexistentes, me pongo realmente loco. Y si esta respuesta suena demagógica lo lamento.
| Entrevista de Patricia Espinosa |


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