25 de noviembre 2011 - 00:00

Más cerca del final y del principio

Más cerca del final y del principio
Así como hemos criticado de manera -si se quiere- feroz el comportamiento de los líderes europeos, en las últimas dos o tres semanas y a pesar que la crisis parece estar cada vez peor, percibimos algunas señales que podríamos definir como buenas. Por sobre todas, el silencio. Se acabaron las declaraciones rimbombantes (aunque siempre habrá un buey corneta), lo que sugiere que están trabajando en serio. Desde el miércoles (en realidad de antes: 6 de las últimas 8 colocaciones de Bunds fueron malas) quedó claro para los alemanes que si van directamente contra el mercado, pierden. Sarkozy -hasta ahora más preocupado en su reelección que en la crisis- por fin se avino a lo que decida Merkel, aun a costa de que Francia pierda liderazgo en la Unión Europea. La reunión con el nuevo premier italiano fue bien publicitada, pero las conversaciones con la gente de Rajoy siguen a soto voce (Zapatero y los suyos están completamente fuera de estas discusiones). A pesar de las presiones mediáticas para forzar a que el BCE se ponga (muchos apuestan a la inflación del euro, tanto por su bolsillo como por cuestiones ideológicas -si los europeos zafan con un mecanismo que no se base en la emisión, esto evidenciaría la debilidad del camino tomado por los EE.UU.- ya quedó claro que esto no es lo central en el camino elegido y que se ha reconocido que no hay solución a la crisis sin resolver al mismo tiempo los problemas de largo plazo y los de corto plazo. ¿Somos optimistas? Sí, pero tanto como somos pesimistas. En el escenario que viene es tan importante el que (se haga), como el cuándo (el timing de los anuncios y el tiempo que tomarán la normalización y luego la recuperación de las economías). Nos guste o no nos guste, con muchos perdedores y muy pocos ganadores, en algunas semanas más enfrentaremos un nuevo escenario global. Si tenemos mucha suerte, será uno en el cual existan menos free lunch´s y en el que algunos de los que la hicieron, la pagaron (lo que significa que será un poquitín más justo para todos). A pesar del escepticismo que evidenciamos todos los días en esta columna, en el fondo tal vez seamos unos románticos (un consejo, como decía mi tío Pancho: en política y economía, cuídese de los románticos).

Dejá tu comentario