El encuentro resultó sugestivo en momentos en que Rusia atraviesa una crisis en su relación con Estados Unidos y la Unión Europea por el conflicto separatista en Ucrania, que le ha valido la imposición de algunas sanciones. Asimismo, China enfrenta tensiones con algunos de sus vecinos asiáticos por cuestiones territoriales, entre ellos Japón, y acaba de ver cómo Washington acusó a cinco de sus jerarcas militares de delitos de ciberespionaje industrial.
"Estoy convencido de que la asociación estratégica ruso-china seguirá creciento", manifestó Putin. Según dijo éste al inicio de su visita de dos días, hay buenas perspectivas para la construcción conjunta de un avión y de un helicóptero, informó la agencia Itar-Tass.
En coincidencia con la visita, comenzaron varios días de maniobras de barcos militares rusos y chinos en el mar de la China Oriental, en el que Pekín se enfrenta con Tokio desde hace años por una serie de islas deshabitadas.
Catorce buques y dos submarinos de las Armadas de ambos países comenzaron unas maniobras que durarán una semana y a cuyo inicio asistieron los presidentes.
Los ejercicios cuentan además con la participación de nueve aviones de las dos fuerzas aéreas, helicópteros y otras fuerzas especiales.
Putin afirmó en el inicio de las maniobras, bautizadas "Mar conjunto 2014", que éstas muestran el aumento de la cooperación militar entre las dos potencias, que se evidenció en los pasados meses, por ejemplo, en la participación de buques de ambos países en el retiro de las armas químicas de Siria.
"En la Segunda Guerra Mundial nuestros países fueron aliados y lucharon juntos contra el agresor. La hazaña de nuestros pueblos estableció un ejemplo eterno de valor, patriotismo y fuerza de espíritu", señaló Putin.
Otro punto central de la visita del presidente ruso a China es la firma de un número récord de 43 tratados. Ayer se suscribieron documentos sobre seguridad global, cooperación bilateral, energía e infraestructura.
China y Rusia están preocupadas por los efectos de las fallas de la seguridad informática "en la soberanía estatal y la inviolabilidad de la vida privada", se indicó en un comunicado conjunto, en directa alusión al espionaje estadounidense.
En el texto, los dos países lanzaron otro mensaje claro a Occidente al llamar a todas las naciones a "abandonar el lenguaje de las sanciones unilaterales y dejar de apoyar actividades encaminadas a cambiar el sistema constitucional de otros países".
También expresaron su "grave preocupación" por la crisis en Ucrania y llamaron a todas las partes a reducir la tensión y llevar a cabo "amplias conversaciones a nivel nacional", lo que se condice con la postura pública de Rusia.
Se esperaba que durante la visita ambas partes anunciaran un acuerdo para la venta de gas a China, pero aún no pudo concretarse.
"Hemos hecho avances significativos sobre el gas, aunque aún tenemos dudas que despejar en relación con el precio", señaló el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov. "Está previsto que continúen las deliberaciones", añadió.
El lunes, Putin había dado a entender que se estaba cerca de sellarse el acuerdo, que prevé el suministro de al menos 38.000 millones de metros cúbicos anuales de gas a China.
Rusia busca nuevos mercados tras su enfrentamiento con Occidente por la crisis en Ucrania, y China es uno de ellos. La visita de Putin está marcada por el conflicto en Ucrania y el enfrentamiento con Estados Unidos y la UE.
Otros de los acuerdos firmados ayer contemplan la construcción de un puente transnacional sobre el río Amur desde el noreste de China a Siberia -a un costo de 400 millones de dólares-, así como una refinería de petróleo en la ciudad china de Tianjin y un proyecto de gas natural licuado.
| Agencias DPA, AFP, EFE y Reuters, y Ámbito Financiero |


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