28 de octubre 2011 - 00:00

Moyano insistió en reparto de ganancias de las empresas

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Hugo Moyano aprovechó su propia conmemoración por la muerte de Néstor Kirchner para abordar los dos flancos que más le preocupan: su hoy endeble relación con el Gobierno y los cuestionamientos internos a su continuidad al frente de la CGT. Sobre el primer punto, Moyano reclamó la sanción de la ley de reparto de ganancias empresarias entre los trabajadores, por entender que será «el mejor homenaje» para Kirchner. Y atacó a sus opositores en la central obrera al identificarlos con las políticas flexibilizadoras de los 90.

El acto que encabezó ayer en el salón Felipe Vallese de la CGT fue para Hugo Moyano un capítulo más de su tira y afloja con el Ejecutivo. Brindó un discurso plagado de reconocimientos para Néstor Kirchner y con escasas alusiones a la presidente reelecta. Se valió del recuerdo del fallecido exmandatario para reflotar una demanda que causa escozor en el Gobierno, y de paso le avisó a Cristina que respaldar a sus enemigos en la organización sindical será una señal de retroceso a políticas económicas adoptadas por Carlos Menem.

Para el discurso estuvo rodeado de sus más leales en la CGT. Asistieron al acto Omar Plaini (canillitas), Julio Piumato (judiciales), Juan Carlos Schmid (dragado) y Guillermo Pereyra (petroleros). También estuvieron José Luis Lingieri (Obras Sanitarias, el único que participó del sector de los denominados «independientes»), Amadeo Genta (municipales porteños), Omar Suárez (marítimos) y Omar Maturano (maquinistas de trenes).

Moyano les reclamó a los diputados actuales y a los electos «pelear por la ley que permita participar a los trabajadores en las ganancias de las empresas» y dijo que ése sería «el mejor homenaje» a Kirchner por considerar que apuntará a «la profundización del modelo» impulsado por el patagónico. También advirtió que «aún faltan cosas» entre las que mencionó «reducir la desocupación, (y) el trabajo en negro».

El camionero levantó el tono cuando se refirió a las maniobras de sus opositores para desplazarlo encabezadas por el grupo de los denominados «gordos» (grandes gremios de servicios).

«Han aparecido algunos personajes que dicen que Moyano se tiene que ir. Fíjense quién lo dice. No entendemos el mensaje, parece que quieren volver a llevar adelante la revolución inconclusa de la década del 90. Guarda que si esto ocurre empecemos nuevamente a preocuparnos por la flexibilidad laboral y por todas las medidas que hicieron en contra de los trabajadores», dijo sin dar nombres, aunque pareció aludir a Oscar Lescano, de Luz y Fuerza, principal portavoz de sus contendientes.

Y, tras asegurar que a diferencia de los «gordos» mantuvo su «coherencia» en los 90, agregó: «Siempre estuve y voy a estar del lado de los trabajadores».

De paso, se permitió ironizar con los análisis según los cuales el Gobierno se hubiese visto favorecido si la Justicia lo acusaba en alguna de las causas en las que se lo investiga: «Menos mal que no me pusieron preso, si no iba a decir que el triunfo es mío por haber sido detenido», afirmó.

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