5 de abril 2010 - 00:00

Mozart de calidad abrió en Ushuaia

El argentino-austriaco Jorge Uliarte dirige a la Filarmónica y el Coro de Ushuaia en la apertura del Festival. Interpretaron el «Requiem» de Mozart.
El argentino-austriaco Jorge Uliarte dirige a la Filarmónica y el Coro de Ushuaia en la apertura del Festival. Interpretaron el «Requiem» de Mozart.
Ushuaia - Con un concierto dedicado en su totalidad a Wolfgang Amadeus Mozart, se inició el sábado por la noche, en el salón Milenio del Hotel Las Hayas, la sexta edición del Festival Internacional de Ushuaia. El encuentro, ya en una franca etapa de consolidación, tuvo esta vez la novedad de la participación en el «Requiem» de Mozart, del Coro Polifónico del Festival Internacional de Ushuaia, que dirigió con mano segura el maestro Pablo Dzodan. Admirable fue el trabajo de estos cantantes que en el término de tres meses y con la guía musical de Dzodan estuvieron en condiciones de cantar en dos sesiones del Festival una obra de la complejidad expresiva de la misa de difuntos mozartiana. Los integrantes del coro son profesionales y trabajadores de la ciudad de Ushuaia que se reunieron con el fin de interpretar la partitura polifónica y por cierto que el trabajo coral fue uno de los puntales de esta versión, aguerrida y de vivaz dinámica del director argentino-austriaco Jorge Uliarte, quien con sus dos nacionalidades como escudo, y como diría Jorge Luis Borges, heredero de dos linajes, conformó una ejecución donde los músicos argentinos rindieron lo mejor de sí. La Orquesta Filarmónica de Ushuaia respodió con una sonoridad compacta a las indicaciones de Uliarte y acompañó las voces solistas y las del conjunto coral, logrando una lúcida versión del canto póstumo de Mozart.

Un discreto cuarteto de cantantes italianos (Tania Di Giorgio, soprano; Elisabetta Pallucci, mezosoprano; Paolo Macedonio, tenor y Giulio Boschetti, bajo barítono), entre los que sobresalió este último, cantaron las partes solistas del Réquiem en Re menor, K. 626.

La primera parte del conciero había sido ocupada por la Sinfonía N° 40, en Sol menor, K. 550, que exhibió un notable trabajo de los intrumentistas de la Orquesta Filarmónica de Ushuaia, conformada en su gran mayoría por integrantres de la Estable del Teatro Colón de Buenos Aires. La versión se escuchó con impronta romántica por la contundencia de las distintas secciones de la agrupación fueguina, algo que no desvirtúa el mensaje expresivo y trágico de Mozart. Uliarte es un director con ideas y sus concepciones son siempre serias y profundas, rigurosas en lo musical y con una dinámica vital. Si bien, a veces, pueden ser discutibles no debe negarse su intrínseca calidad sonora y comunicativa.

Fue una gran jornada de inauguración, en una sala acondicionada eficazmente para el desarrollo del concierto al que el público fueguino respondió con una calurosa ovación para todos los intérpretes.

Si bien este concierto inauguró oficialmente el ciclo, hubo algunos hechos masivos que actuaron a modo de pre-inauguración del Festival. La noche del 1 al 2 de abril, en una vigilia de los ex-combatientes de Malvinas, David Lebón ofreció un recital con algunas de sus más conocidas canciones con el acompañamiento de un un grupo de cámara que dirigió Gillo Espel, seguido con gran interés por un público numeroso, y el 2 de abril, al mediodía, se ofreció un concierto al que asistió Cristina de Kirchner en el Polideportivo de Ushuaia, donde se cantó el Réquiem y se tocó la Sinfonía N° 40 de Mozart para un público popular.

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